Mbappé

Dice la Real Academia que “xenofobia” significa “Fobia a lo extranjero o a los extranjeros. Fobia. f. Aversión exagerada a alguien o a algo. f. Psiquiatr. Temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetos o situaciones, que se sabe absurdo y se aproxima a la obsesión” y que “Racismo” significa “Creencia que sostiene la superioridad de un grupo étnico sobre los demás, lo que conduce a la discriminación o persecución social”.

Celeste Amarilla escribió sobre Kylian Mbappé en “X”: “Camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo. Bruto ni siquiera aprendió a escribir. En lugar de la leche de su madre, chupó cocos y lo más culto que ha oído en su vida son los chimpancés”.

Se puede decir, con el diccionario a la vista, que la senadora le tiene fobia a Mbappé y que lo insultó. Pero nada de lo que dijo puede subsumirse a las definiciones que el diccionario da sobre “xenofobia” y “racismo”.

Se observa con facilidad que la idea de que la fobia de la senadora hacia Mbappé puede ser equiparada a “xenofobia” o “racismo” es una interpretación (“acción y efecto de interpretar; interpretar. tr. Explicar o declarar el sentido de algo, y principalmente el de un texto. tr. Explicar acciones, dichos o sucesos que pueden ser entendidos de diferentes modos. tr. Concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad…tr. Der. Determinar el significado y alcance de las normas jurídicas”).

El propio Mbappé, el gobierno francés, el presidente de la FIFA, la prensa europea en general y algunos periodistas paraguayos interpretaron los insultos de la senadora al jugador de la selección francesa según sus valores propios, para atribuirle un alcance determinado por ellos.

Pero esa interpretación no surge del diccionario. Es completamente subjetiva e interesada.

Y aquí entra Thomas Jefferson en su Estatuto de Virginia para la Libertad Religiosa, base de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y del Artículo 26 de nuestra Constitución: “Que permitir que el magistrado…se inmiscuya en el campo de la opinión y restrinja… la propagación de los principios suponiendo su mala tendencia es una falacia peligrosa que destruye de inmediato toda la libertad… porque siendo él, por supuesto, juez de esa tendencia, hará de sus opiniones la regla de juicio y aprobará o condenará los sentimientos de los demás sólo en la medida en que coincidan o difieran de los suyos”.

Los franceses y demás mencionados se inmiscuyeron en el campo de la opinión de Celeste Amarilla suponiendo su mala tendencia, erigiendose ellos en jueces de esa tendencia haciendo de sus opiniones la regla de juicio condenando las expresiones de la senadora en la medida en que no coinciden con los suyos.

Lo grave del caso no es que los mencionados hayan hecho eso, cosa que cabe esperar de globalistas, sino que el gobierno paraguayo lo hizo en su comunicado sobre el tema, situándose a favor del globalismo y en contra de lo que nuestra Constitución le obliga a defender, que es su Artículo 26.

evp@abc.com.py

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