Asunción, la madre a la que han saqueado

Un anuncio electoral de Honor Colorado afirma: “Asunción puede cambiar”. La frase suena a cliché. No sabemos si se hará realidad. Más que “puede” cambiar, Asunción “debe” cambiar.

Pero cómo la “cambiarán” tras tanto saqueo y tanto vejamen que sufrió en manos del mismo signo político que ahora aparece con promesas de cambio.

Los de Honor Colorado evitan olímpicamente decir que ellos están hoy al mando de la Municipalidad de Asunción, y giran la vista hacia la lejanía para eludir la incómoda visión de una ciudad cuyo corazón histórico inspira lástima por lo sucia, abandonada, oscura, insegura, hostil para el transeúnte y para quien tiene alguna capacidad disminuida (las veredas presentan más obstáculos que esperanza de pobre). Una urbe con un Centro Histórico que no posee un solo espacio público digno de la capital de un país.

La pregunta que surge ante tanto triunfalismo de los correlí en sus reuniones, y en los recorridos que emprende su candidato para abrazar a gente a la que jamás abrazaría y para conversar con personas con las que jamás conversaría si no estuviera en campaña, es: si están seguros de ganar, si van a ser el continuismo partidario en el poder, por qué no comenzaron a “cambiar” Asunción antes de que se derrumbara en la desidia a la que la condenó HC.

El 20 de diciembre de 2019 asumió como intendente Óscar Rodríguez, Nenecho, nombrado por la Junta Municipal para completar el periodo que le correspondía a Mario Ferreiro, a quien habían obligado a renunciar tras una traición infame. Arropado por HC, Nenecho fue electo por voto popular en octubre de 2021. Luego, el mismo HC le obligó a renunciar en agosto de 2025, tras un gobierno insostenible y como moneda de cambio para sacar de la municipalidad de Ciudad del Este a Miguel Prieto.

Nenecho dejó una herencia nefasta, desentrañada por el interventor de su administración en la municipalidad, Carlos Pereira. Con Nenecho se evaporaron multimillonarios recursos, se llegó a una cantidad absurda de “funcionarios” (la mayoría operadores parásitos) y Asunción terminó destrozada, como si se hubiera cumplido la broma macabra de bombardearla que incubó Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, en pleno brote psicótico tras su dieta keto.

A Nenecho lo sustituyó otro valor de HC, Luis Bello, quien tras asumir afirmó: “El centro de Asunción será como Buenos Aires”. Bello sale. El centro de Asunción sigue siendo como el centro de Asunción.

Para HC Asunción es estratégica mirando el 2028. Y busca anestesiar la capacidad crítica de la gente. Hace creer que la actual administración es “otra” y que vendrá una “nueva” que cambiará Asunción. No sabemos si solo cambiará un desastre por otro. Porque los correlí que respaldaron el saqueo con Nenecho son los mismos que afilan los dientes esperando el “cambio”.

Ahora, el Ejecutivo presentó un diseño para el Centro Histórico. Quisiera creer en ello.

Querida Asunción, en tu aniversario, que venga para vos un tiempo mejor.

nerifarina@gmail.com

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