La víctima fue identificada como Francisco Nacimiento Centurión, paraguayo, soltero, de 25 años, de profesión capataz, domiciliado en la compañía Mendieta Cué de este distrito.
Según el informe policial, se tuvo conocimiento de su desaparición a través de una llamada telefónica realizada por Herminio Ramón Morínigo Ayala, quien alertó a los efectivos.
Inmediatamente, personal policial se constituyó en el lugar, en compañía de representantes del Ministerio Público, agentes de Criminalística y bomberos voluntarios de la ciudad de Quiindy.
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Una vez localizado el cuerpo, ya a orillas del lago y en estado de descomposición, el fiscal de turno, abogado Leonardo Cáceres, dispuso su traslado a la morgue del Hospital Distrital de Quiindy.
El médico forense, David Brizuela, determinó como probable causa de muerte la asfixia mecánica por ahogamiento. Tras ser retirado del agua, se constató que parte de las extremidades presentaban signos de haber sido devoradas, presumiblemente por pirañas, según los intervinientes. Por disposición fiscal, el cuerpo fue entregado a su madre, Marcela Centurión de Nacimiento, labrándose el acta de procedimiento.
Lo que contó un poblador de la zona
De acuerdo con el relato brindado por Morínigo Ayala a los intervinientes, el joven trabajaba en un rancho de la zona y solía realizar traslados en un bote de aluminio para familias y turistas que cruzaban el lago.
El día de su desaparición, habría efectuado un viaje nocturno con Luciano Alvarenga y sus familiares, y posteriormente debía regresar junto a sus parientes que se encontraban pescando en otro sector del lago, lo cual no ocurrió.
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Los familiares creyeron que el joven se había quedado del otro lado del lago o que continuaba trabajando, por lo que se retiraron del lugar sin sospechar lo ocurrido.
La búsqueda se inició recién cuando Alvarenga regresó ayer de un viaje a Asunción y, al no encontrarlo, comentó la situación a los responsables del establecimiento donde trabaja y realizó la denuncia correspondiente.
Ante la falta de comunicación y al no responder las llamadas telefónicas, se dio aviso a las autoridades. Con apoyo de bomberos voluntarios de la Tercera Compañía de Quiindy y efectivos policiales, finalmente el cuerpo fue localizado en el espejo de agua.