“Cliente” de Biggie, detenido tras confuso episodio: usó vehículos lujosos y a un reciclador para “asustar”

Una de las camionetas de alta gama utilizadas para amadrentar al guardia. Gentileza

Un guardia de seguridad de un local de Biggie denunció que fue víctima de amedrentamiento por parte de un “cliente” que, según su versión, intentó retirarse sin pagar productos. El sospechoso, en cambio, asegura que sí dejó dinero, pero que la discusión se originó porque no quiso formar fila en la caja y “dejó nomás ahí un cien mil”. El hombre admitió que luego regresó varias veces en vehículos de alta gama para intimidar al trabajador y hasta llevó consigo a un reciclador con antecedentes, para generar más miedo. “Para que aprenda a respetar”, admitió.

El llamativo caso se registró en un local ubicado sobre 21 Proyectadas y Morelos. De acuerdo con el relato del subcomisario Tomás Carbajal, de la Comisaría 4ª de Asunción, todo comenzó cuando el guardia detectó una conducta sospechosa.

“El guardia se percata de que mete en su neceser varios paquetes de papel que se utiliza para tabaco”, explicó el jefe policial. Ante esto, el trabajador le pidió que exhibiera sus pertenencias y encontró los productos.

Según el protocolo del comercio, al tratarse de un monto menor a cien mil guaraníes, no corresponde una denuncia formal inmediata. “Se le quita la foto y se expulsa del lugar”, indicó Carbajal. Sin embargo, la situación no terminó ahí.

Enojado tras ser expulsado, utilizó camionetas y a un reciclador para amenazar a un guardia

Amenazas y regreso con vehículos

Siempre según la versión policial, el hombre reaccionó de forma violenta tras ser retirado del local. “Retrocede con su vehículo intentando romper el blíndex y se retira amenazándole”, relató el subcomisario.

Minutos después, regresó acompañado. “Vuelve con otro vehículo, con un amigo. Empiezan a amedrentar”, agregó.

La Policía fue alertada nuevamente y, durante un patrullaje, ubicó a los sospechosos. “Frena y trata de quemar las ruedas del vehículo en el estacionamiento”, señaló Carbajal.

Tras una huida, se inició una persecución que contó con el apoyo de otras comisarías. Finalmente, ambos sospechosos fueron detenidos.

El conductor, identificado como Milciades De Florentín Gómez Schupp, no cuenta con antecedentes, mientras que su acompañante, Ronald Francisco Saguier, sí posee causas por hurto y prestación alimentaria.

Una de las camionetas de alta gama utilizadas para amadrentar al guardia.

El relato del guardia: “Volvió varias veces a amenazar”

El trabajador afectado sostuvo que la intimidación fue reiterada y escaló en intensidad.

“Al menos tres veces volvió con tres autos”, afirmó. Según su testimonio, el hombre realizaba gestos amenazantes: “Apuntaba con la mano, pero no vi un arma (...) “Cuando dio la vuelta casi chocó la puerta de blíndex”.

El guardia también indicó que temió por su integridad: “Yo me retiré después de mi trabajo porque tenía miedo por las amenazas”.

“No quería formar la fila”

Por su parte, el sospechoso negó haber intentado robar. Aseguró que todo se trató de un malentendido y que él fue maltratado.

Yo no quise formar la fila, le dejé un cien mil en la caja y le dije que se quede con el vuelto, siempre dejo de más”, sostuvo. Según su versión, el conflicto se desató cuando el guardia lo habría empujado. “Me agredieron, yo me defendí… Ahí le dije: ‘vos pio quién sos’”, relató.

Admitió que él decidió amenazarlo, pero aseguró que el guardia también hizo lo mismo: “Me dijo ‘te voy a mandar al hospital cuando salga’”.

El hombre también reconoció que regresó varias veces y con distintas camionetas tras el incidente inicial. “Me fui a amenazarle… Para que tenga miedo nomás”, expresó incluso entre risas y agregó que él es “luchador profesional”.

Me fui en tres camionetas. Lo más lindo que puedas encontrar”, dijo, en alusión a rodados de alta gama. También admitió haber realizado maniobras intimidatorias: “Hice patinar mi camioneta y huí; pidan los videos”, dijo orgulloso.

En su declaración, negó haber intentado dañar el local y también rechazó portar armas. Relató emocionado cómo fue la persecución y que la Policía ingresó a su casa para detenerlo.

Utilizó a un reciclador “para asustar”

Con respecto al otro detenido, comentó que es un reciclador que encontró en la calle cuando fue a buscar una de sus camionetas. “Le alcé en la calle para asustarle… Le dije que le iba a comprar todo lo que quería”, afirmó y expresó que espera que sea liberado para luego comprarle un whisky.

Finalmente, se mostró confiado en que no enfrentará consecuencias judiciales. “Nada no va a pasar, yo no hice nada… Va a salir negativo todas las pruebas”, aseguró.

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