El reconocido artista El Princi, lanzó hoy su nuevo videoclip “El Cente retumba”, una obra que, aunque aclara que se trata de una ficción, guarda referencias al enfrentamiento entre Alfredo Jaeggli y el Club Centenario. Bajo la frase “no son chuchis, son salvajes”, el artista arremete contra la comisión directiva del exclusivo grupo social.
Lea más: “No son chuchis, son salvajes”: Jaeggli denuncia al Club Centenario por polución sonora
El video fue grabado en el propio patio de la vivienda del exsenador, que linda con el club, desde donde se desarrolló el mes pasado la protesta con dron y panfletos durante el tradicional debut social, porque Jaeggli fue suspendido por anteriormente protestar contra la polución sonora en pijamas.
En el videoclip, El Princi aparece recorriendo el jardín. Asimismo, Jaeggli también aparece en el material, vestido con su emblemática pijama, y realiza gestos de hartazgo ante “los vidrios y paredes temblando”.
Esta pieza musical combina humor, indignación y crítica social, con una letra peculiar “Se creen reyes, dejan ultraje. Pijama puesta, defiendo mi vida.”
El conflicto detrás de la canción
Todo este conflicto se inició luego de que el exsenador, socio vitalicio del club, fue suspendido por la Comisión Directiva tras presentarse una noche en pijama para reclamar el alto volumen de una boda. Según expresó Jaeggli, soportó más de dos décadas de música a niveles insoportables.
Lea más: Incidente en el debut del Cente: un dron, una protesta e intervención policial
“La asamblea promete, pero nunca cumple. El sábado llega, la tortura se duplica. Paciencia agotada, pijama de lujo. Entró en la fiesta con cara de brujo”, denuncia la canción.
En otra fecha, aprovechó la fiesta de debut del club para protestar con un dron que lanzó volantes con mensajes de denuncia. El incidente fue intervenido por la FOPE.
Lea más: Así respondió el Club Centenario a la denuncia de Jaeggli por polución sonora
A lo largo del videoclip, El Princi relata el cansancio de quien reclama un buen descanso. En uno de los versos, el artista canta: “Veinte veranos mirando ‘el Anexo’, socio vitalicio cansado del exceso. Noche de guerra, cero descanso, quiero silencio, no pido tanto.”