Pobladores de la compañía Mboi Caé de Quyquyhó, del departamento de Paraguarí, ante la falta de respuestas de las autoridades locales, organizaron una colecta de dinero en efectivo para costear el combustible de las maquinarias y garantizar el almuerzo de los trabajadores. Luego, con azadas y palas repararon el camino vecinal que los mantiene prácticamente aislados.
La situación vial en las zonas rurales de este distrito es calificada como “calamitosa” por los lugareños, quienes lamentan que la desidia oficial ponga en riesgo el traslado de enfermos, estudiantes y la producción local.
“Solo saben facturar...”
El lugareño y uno de los coordinadores de la movilización vecinal, Miguel Samaniego, lanzó duras críticas hacia la gestión de la exintendenta, Patricia Corvalán (ANR-HC). La exjefa comunal se encuentra imputada por presunto enriquecimiento ilícito y que está con arresto domiciliario y tobillera electrónica
Señaló que la mayoría de los caminos rurales están abandonados. “Aquí, desde la Municipalidad local, lo único que saben hacer es facturar; en papeles están brillantes, pero la realidad es otra. Persisten los caminos vecinales en mal estado”, fustigó.
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El denunciante relató que anteriormente los vecinos acercaban sus notas de queja con la esperanza de ser escuchados, pero que el panorama actual es aún más desalentador debido a la crisis institucional que atraviesa el distrito.
“Ahora está peor, no se tiene ni intendente, la Municipalidad está acéfala y en nuestro país nadie controla eso para regularizar esta situación”, lamentó Samaniego.
Solidaridad comunitaria ante la falta de gestión
Ante la urgencia y el estado intransitable de los accesos rurales, la comunidad decidió actuar y, mediante aportes voluntarios de los vecinos, se logró recaudar la suma de G. 900.000.
Con ese fondo se adquirió combustible para las maquinarias y se cubrieron los gastos de alimentación para las personas que se sumaron a las tareas físicas en el tramo.
Asimismo, Samaniego agradeció públicamente a la pobladora Reina Bobadilla, conocida cariñosamente en la zona como “Ña Lola”, quien solidariamente donó el ripio de su propiedad para el bacheo de las profundas zanjas.
“En este distrito solo falta voluntad política. Hay presupuesto para combustible en la Municipalidad y tienen contratación de maquinarias viales. La comunidad incluso puede colaborar con el ripio, pero las autoridades aparecen solo cuando quieren votos”, se quejó Samaniego.
Finalmente, aclaró que este trabajo vecinal es puramente paliativo y exigieron que la administración municipal —una vez regularizada su situación— implemente de manera urgente un cronograma de mejoramiento vial integral para garantizar la transitabilidad segura de las familias rurales.