Un milagro financiero. Así puede definirse el exponencial y vertiginoso crecimiento del Grupo Vázquez SAE, presidido por Federico Miguel Vázquez, en coincidencia con la llegada de Santiago Peña al Palacio de López. La captación de billones de guaraníes en plata pública, sumada a una lluvia de adjudicaciones, abre un abanico de sospechas sobre el meteórico ascenso de este conglomerado empresarial.
Los balances del propio grupo dejan al descubierto la red tejida en apenas dos años. De un poco más de 20 empresas en agosto de 2023, la estructura trepó a 39 firmas para finales de 2025, sin contar las recientes adquisiciones del grupo. Los números fríos son implacables al mostrar cómo Ueno Bank, el buque insignia del conglomerado, logró capturar US$ 806 millones de dinero público al cierre de marzo de este año, disparando sus depósitos estatales de forma exponencial a partir del inicio de la era Peña.
Un desconocido
Hasta hace apenas 12 años, el Grupo Vázquez SAE simplemente no existía en el radar. En 2014, bajo el gobierno de Horacio Cartes, nació la sociedad FMVV SA (Federico Miguel Vázquez Villasanti), orientada inicialmente al rubro ganadero. Federico Miguel Vázquez era un completo desconocido en el mundo de los negocios. Su único antecedente familiar cercano era una pequeña casa de créditos llamada Credicentro Saeca, una firma de mínimo impacto que operaba fuera de la regulación del Banco Central del Paraguay (BCP).
En sus inicios, Credicentro incluso compartía oficina con Comercial Santa Catalina, en la zona del Mercado 4. Desde ese sitio, Víctor Vázquez (padre de Federico Miguel Vázquez) intentó sin éxito también incursionar en la venta de electrodomésticos en 1994 con la empresa Electrolar SA, un proyecto que naufragó rápidamente por falta de respaldo. El escenario cambió con la constitución de FMVV SA, dando paso a las primeras inversiones.
Para 2015, FMVV SA sumaba tres establecimientos rurales, teniendo como único cimiento previo la Ganadera Marca Plancha, adquirida por el abuelo del actual presidente del grupo en 2001.
Entre 2014 y 2015, el crecimiento de FMVV SA fue prácticamente nulo, manteniendo a Credicentro como su principal apuesta. Sin embargo, en 2016 el grupo ejecutó sus dos primeras compras estratégicas en el sector tecnológico, con la plataforma de comercio electrónico Hendyla y la red de pagos digitales Pagopar. Para 2017, Credicentro absorbió a Crediplus SA, una financiera estrechamente vinculada al entorno familiar de los Vázquez.
Los registros accionarios previos a la fusión ya mostraban a Víctor Hugo Vázquez (por Credicentro) y a Federico Miguel Vázquez (por FMVV) como las cabezas de la operación, confirmando que el dinero se movía dentro del mismo entorno familiar.
En 2019, meses después de que Horacio Cartes dejara la presidencia de la República, Credicentro concretó una emisión de acciones por G. 8.984 millones a través de Basa Capital, empresa vinculada al exmandatario. La colocación fue inmediata y dejó huellas políticas innegables.
La operación marcó el desembarco de figuras clave del entorno cartista: Santiago Peña (entonces director del Banco Basa –vinculado a Basa Capital–, hoy presidente de la República), Juan Carlos López Moreira (exjefe de Gabinete de Cartes), Osvaldo Salum y Francisco Barriocanal (asesores del Grupo Cartes) y Roberto Moreno (exprocurador de Cartes y actual asesor jurídico de Peña).
Si bien este desembarco político sembró la estructura de influencia, el grupo aún debió sortear regulaciones. En 2021, un intento de fusión de Credicentro con Financiera El Comercio fracasó momentáneamente ante las exigencias del BCP. Sin embargo, la estrategia no retrocedió debido a que, meses después, el Grupo Vázquez ejecutó un plan alternativo y adquirió de forma directa el 65% de las acciones de dicha financiera.
Al momento de esa millonaria toma de control, el cargo de vicepresidente de Financiera El Comercio era ocupado por Carlos Carvallo y luego pasó a ser el presidente en la Financiera Ueno. Hoy, en un caso que objetivamente podría evidenciarse como de puerta giratoria del poder, Carvallo es el presidente del BCP, el mismo órgano regulador que posteriormente terminaría avalando las aprobaciones exprés y las transformaciones regulatorias del Grupo Vázquez.
El cambio de nombre
Un año antes de esta captura institucional, FMVV SA había cambiado oficialmente su nombre a Grupo Vázquez, iniciando una fusión con Pasfin Saeca y LCR Saeca, disparando el capital autorizado a aproximadamente G. 700.000 millones. Las dos empresas absorbidas para ensanchar el capital de Credicentro cargaban con un pesado historial de denuncias por presunta usura y estafa.
Como principal accionista de estas firmas figuraba el hoy fallecido Luis Augusto Montanaro Bedoya. Asimismo, las investigaciones periodísticas ligaban las operaciones de LCR Saeca a Carlos Andrés Oleñik Memmel, condenado por estafa y procesado en otro caso por supuestos vínculos con el lavado de dinero del narcotráfico. Credicentro absorbió estas firmas salpicadas para pavimentar su camino hacia el sistema financiero regulado.
Tras esta reestructuración nació IOIO Saeca –una plataforma de comercio electrónico presidida inicialmente por el propio Montanaro Bedoya– y la firma de cobranzas Vinanzas, estructurando un ecosistema para administrar carteras crediticias. Paralelamente, el Grupo Vázquez incorporó otras empresas tecnológicas, como Itti, adquirida mediante la conversión de deuda en acciones, consolidando su rol como brazo informático.
A su vez, Itti adquirió el 80% de Red Digital de Procesamiento (upay) y sumó a Impresión, Distribución y Logística SA (IDL SA). Para el año 2022, el Grupo Vázquez mutó sus marcas de cara a los nuevos tiempos. Fue así que Credicentro pasó a llamarse Ueno Holding Saeca y Financiera El Comercio se transformó en Financiera Ueno. El grupo cerraba ese año con un stock de 15 empresas.
El verdadero despegue ocurrió a partir de 2023, en plena campaña presidencial y posterior asunción de Santiago Peña. El Grupo Vázquez cerró ese año controlando 24 empresas, es decir, sumando 9 firmas más que el año anterior en pleno proceso electoral.
El salto sin precedentes
El 22 de noviembre de 2023, bajo la nueva administración gubernamental y con Carlos Carvallo ya firmando como presidente en el BCP, se aprobó la transformación de Financiera Ueno a Ueno Bank SA. Pocos meses después el flamante banco sacudió el tablero financiero al devorarse por absorción al histórico Visión Banco, operación aprobada por el BCP el 21 de junio de 2024.
A la par de su consolidación bancaria, el Grupo Vázquez, a través de Ueno Bank, comenzó a succionar recursos estatales de manera vertiginosa. Al inicio del gobierno, en setiembre de 2023, la captación de depósitos públicos por parte de ese banco arrancó con una base de G. 70.000 millones; sin embargo, la inyección estatal fue tan feroz que, al cierre del balance analizado en el primer tramo de la gestión, la cifra trepó a los US$ 806 millones (alrededor de G. 5,2 billones a la cotización actual) de dinero público depositado en sus arcas. Este descomunal monto se consolidó sin sumar el valor de los múltiples contratos con el Estado que consiguieron las demás empresas del Grupo Vázquez.
Los registros oficiales detallan el ritmo vertiginoso de este crecimiento. En 2022 el Grupo Vázquez poseía 15 empresas; para 2024 la cifra saltó a 32 firmas y para finales de 2025 la red corporativa llegó a un total de 39. En menos de dos años de gestión de su exsocio, el milagro del grupo se tradujo en 15 nuevas empresas creadas o adquiridas, operando en diversos rubros, desde negocios financieros hasta medios de comunicación.
Con este trabajo periodístico se busca desentrañar el meteórico ascenso del Grupo Vázquez SAE, atendiendo la evidencia documental en la cual aparece que el exponencial crecimiento deviene de su capacidad para capturar de forma masiva fondos y contratos con el Estado en coincidencia directa con el gobierno de Santiago Peña. A esto se suma la reciente confesión del IPS donde confirmaron que el principal banco del conglomerado tiene en exceso fondos del seguro social.