15 de octubre de 2026

Monseñor Gabriel Escobar, obispo auxiliar de Asunción, pidió a los asegurados del IPS estar atentos ante el riesgo del destino de los recursos de las jubilaciones depositados en la banca privada. “Ya tenemos un calvario con la salud como para que el pueblo tenga otra preocupación como esta”, dijo.

Un informe interno de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) revela que las ofertas válidas para la Subestación Carmelo Peralta superan hasta en un 130% el costo estimado. A pesar de los intentos previos por adjudicar contratos onerosos al descalificar propuestas más económicas por cuestiones técnicas, el proceso se encuentra suspendido según Contrataciones Públicas.

La ANDE, bajo el amparo de un formalismo financiero tachado de absurdo, decidió ignorar la oferta más económica para la construcción e interconexión de la Subestación Carmelo Peralta, optando por un contrato que obligará al ente a desembolsar un sobrecosto mensual de G. 1.395 millones durante los próximos 15 años.

Mientras la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) alega un déficit financiero crónico para justificar futuros aumentos de tarifas, derrocha fortunas bajo el pretexto de cumplir con un decimal de la tasa de interés, al aferrarse a un tecnicismo del 0,01% para descartar la oferta más barata en la millonaria licitación de la Subestación Carmelo Peralta. El resultado será que terminará pagando un sobrecosto de G. 266.000 millones.

La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) pagará G. 266.000 millones más por un cuestionado tecnicismo financiero. Es decir, por supuestamente “ahorrar” G. 6.856 millones que excedían el tope técnico basado en la tasa de interés del Banco Central del Paraguay (BCP), terminará pagando G. 266.000 millones más al adjudicar a la tercera mejor oferta.

Un reciente informe de reevaluación de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) revela que esta dejó fuera de competencia de la licitación para la subestación Carmelo Peralta tanto al consorcio que presentó el precio más bajo como a la empresa cuya protesta había logrado anular la adjudicación original.