5 de julio de 2026

El señor Santiago Peña acaba de concebir un neologismo: “llorerío”. Desde la morfosintaxis, el término es perfectamente factible. Significaría “lugar del llanto”. Y, según se lo use, puede que alguna vez llegue al Diccionario desde el “valle de lágrimas” que es esta tierra para muchos que no logran “estar mejor”.

Mientras los pasillos del Congreso Nacional lucen prácticamente vacíos en la previa del Mundial y del debut de Paraguay, desde la Cámara de Diputados reconocieron que los funcionarios cuentan con permisos de hasta 30 días al año por “razones particulares”. El diputado Jorge Ávalos Mariño admitió que esta normativa favorece el ausentismo y que las justificaciones son sumamente flexibles.

A raiz de que la Corte Suprema, en mayoría falló contra la acción de inconstitucionalidad de Kattya González, que buscaba ser repuesta como senadora, las diputadas opositoras Johanna Ortega (PPS) y Rocío Vallejo (PPQ) lanzaron duras críticas a un justicia que “quedará en el basurero de la historia” y será la “puñalada final” a la democracia.

Este domingo, un senador y cinco diputados electos electos en 2023 van por la confirmación de sus candidaturas a intendente de cara las municipales de octubre. Lo particular es que en el caso que eventualmente tengan que renunciar para asumir como intendentes, varios suplentes en el Congreso también se candidatan a cargos municipales.

La cantante Andrea Valobra salió al paso de las críticas luego de revelarse que figura como funcionaria contratada del Congreso Nacional dentro de la Orquesta Sinfónica del Congreso (OSIC), con un salario mensual de G. 5.500.000. Mientras reivindicó su derecho a trabajar como artista en la función pública y recibió el respaldo de la senadora cartista Lizarella Valiente y referentes del oficialismo, el caso reavivó el debate sobre los mecanismos de selección y contratación de músicos en el Congreso Nacional.