16 de octubre de 2026

La promesa incumplida de los bonos G8 dejó bajo agua al barrio Terminal. Ni Óscar “Nenecho” Rodríguez ni Luis Bello mostraron la intención de hacer el desagüe pluvial, condenando a los vecinos a raudales y desidia.

Tras veinte días de ejecución en Manorá, las obras del desagüe pluvial de Santo Domingo, en Asunción, convirtieron las calles en peligrosos lodazales con reportes de accidentes. El proyecto fue prometido por Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC) con los bonos G8, pero su gestión desvió los fondos y desfinanció el plan. Su sucesor Luis Bello (ANR-HC) mantiene lento el avance de los trabajos viales.

La demorada obra del desagüe pluvial de Santo Domingo, iniciada hace más de un año, ya genera destrozos en el vecino barrio Manorá. Calles que debían ser beneficiadas, hoy están destruidas. El proyecto fue prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC) con los bonos G8 (2022). Su gestión desvió el dinero para su financiamiento y los trabajos avanzan lentamente.

Vecinos de San Pablo viven un verdadero calvario, consecuencia de las obras de infraestructura de la Municipalidad de Asunción. Al fallido proyecto de desagüe pluvial del Abasto, prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC) con los bonos G8, se suma una nueva intervención de su sucesor, Luis Bello (ANR-HC). El cierre de media calzada de la avenida De la Victoria genera caos vehicular en el único acceso a la avenida Eusebio Ayala, que desde hoy, también tendrá un acceso clausurado.

La lluvia caída durante la madrugada y la mañana de este miércoles volvió a provocar destrozos en la fallida obra de desagüe pluvial de Santo Domingo. Caños rotos y postes de energía eléctrica en riesgo de derrumbe, provocaron caos en la zona. El proyecto, iniciado hace más de un año, fue prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC) con los bonos G8 (2022). El dinero para su financiamiento fue desviado, provocando serios retrasos.

Pese a la promesa del intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-HC), de retomar las obras de desagüe pluvial, vecinos del fallido desagüe del Abasto reclaman que los trabajos “no resucitaron” tras la Semana Santa. A dos años de la palada inicial, madres y niños caminan entre zanjas abiertas en las calles y veredas. “Nosotros no tenemos por qué pagar sus incumplimientos”, critican.