29 de abril de 2026

El desarrollo económico del Paraguay no puede entenderse sin desglosar el impacto del modelo cooperativo de producción, un sistema que tiene en las comunidades menonitas a sus arquitectos más emblemáticos. Lo que se analiza desde una lente sociológica, como un fenómeno de resiliencia comunitaria es, en realidad, un sofisticado motor de eficiencia económica que ha transformado el Chaco y la región Oriental en polos de competitividad global.

La educación continúa siendo uno de los pilares más determinantes para mejorar la calidad de vida y garantizar un crecimiento económico sostenible. De acuerdo con el Banco Mundial (BM), la formación académica no solo dota a las personas de habilidades básicas como la lectura, la escritura y la aritmética, sino que también fortalece competencias socioemocionales indispensables para el trabajo y la vida cotidiana. Estas capacidades permiten que los niños de hoy se conviertan en los trabajadores productivos del mañana y que los adultos se adapten a nuevas demandas laborales.
Como ocurre periódicamente, hace pocos días se daba a conocer la noticia de que la central hidroeléctrica binacional de Itaipú alcanzaba un nuevo hito de producción, esta vez de 3.100 millones de MWh. Quienes habrán celebrado a lo grande ese acontecimiento sin duda habrán sido los brasileños, que se llevan a precio vil casi toda la producción de la usina que le corresponde a nuestro país, mediante la figura de la “cesión” establecida en el Tratado de Itaipú. Pese a que hace más de dos años se cumplió el plazo para la revisión del Anexo C de ese Tratado y corregir tanta iniquidad, el Gobierno paraguayo de Santiago Peña inexplicablemente no se preocupa de recuperar el derecho de nuestro país de disponer de la totalidad de la energía hoy hipotecada a los brasileños, para negociarla a precio de mercado.

Fortaleza, líder en sistema de inversión, anunció la adquisición de dos nuevos terrenos ubicados en Avenida Dr. Felipe Molas López, donde se desarrollarán los proyectos Fortaleza Lomas y Fortaleza Pellegrini.
La ciudad de Ayolas, situada en el sur del país, conocida por sus actividades de pesca comercial y turística y donde se encuentra emplazada la Central Hidroeléctrica Yacyretá (CHY), capaz de generar millones de dólares diariamente, atraviesa una progresiva crisis social por la falta de fuentes de empleo y la decadencia del rubro pesquero. Cada día que pasa su población se siente más impotente porque no sabe cómo generar ingresos para el sustento de su familia.
En la jungla política de la capital departamental de Itapúa, Encarnación, una de las ciudades más importantes del país, comienzan a despertar las fieras con hambre de poder luego de una larga hibernación provocada por dos periodos ganados por la Alianza. Ante la incertidumbre de si habrá un candidato potable no colorado para las próximas elecciones, todas las batallas de esta guerra por la administración de la Municipalidad boicotean cualquier intento de avance para la ciudad, siendo el pueblo el eterno perdedor, el que continúa sin servicios básicos y sin calidad de vida asegurada.