17 de mayo de 2026

Paraguay aparece entre los países de América Latina y el Caribe (ALC) con una mejora en sus cuentas fiscales en 2025. Sin embargo, detrás de esa aparente corrección persisten desafíos estructurales que limitan el margen de maniobra de la política económica y exponen la fragilidad de las finanzas públicas en un contexto regional todavía complejo.

La cartera de préstamos externos en ejecución al primer trimestre de 2026 alcanza US$ 6.238.642.130 con desembolsos por US$ 3.266.896.076, lo que representa un nivel de ejecución de 52,37%, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El saldo pendiente se ubica en US$ 2.971.746.054, reflejando un volumen relevante de recursos aún no utilizados. Este comportamiento evidencia una ejecución moderada del financiamiento externo, en un contexto donde la capacidad de absorción y la velocidad de implementación de proyectos resultan determinantes para el impacto económico de estos fondos.

Algunos satanizan la deuda, señalándola como la antesala de la insolvencia y el colapso financiero. Otros, en cambio, la consideran una aliada estratégica, capaz de impulsar el crecimiento y la competitividad empresarial. ¿De qué depende que la deuda sea trampolín o piedra en el zapato? La respuesta está en la visión estratégica de quienes toman las decisiones de endeudamiento, porque en el mundo corporativo, la deuda puede acarrear riesgos, pero también convertirse en una aliada estratégica para crecer más rápido de lo que podrían hacerlo únicamente con recursos propios. El desafío para las gerencias financieras y los directorios está en gestionar la deuda con propósito, disciplina y transparencia.

El informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), “Monitor Fiscal” (2026) plantea que la política fiscal global enfrenta un escenario cada vez más restrictivo, caracterizado por elevados niveles de deuda y mayores riesgos macroeconómicos. La dinámica de la deuda pública no mostró mejoras sustanciales en 2025, y el contexto del conflicto en Medio Oriente añadió nuevas presiones sobre las finanzas públicas a nivel global. Este shock afectó tanto a los mercados energéticos como a las condiciones financieras, lo que obliga a los gobiernos a equilibrar la protección de los hogares frente al aumento de precios con la preservación del espacio fiscal.

El pago de intereses de la Deuda Pública de la Administración Central muestra una trayectoria claramente ascendente en el período 2003 a marzo de 2026, con cambios relevantes tanto en valores absolutos como en su peso relativo sobre la economía. De acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en el mencionado periodo se destinaron recursos por aproximadamente G. 41,947 billones (US$ 6.795 millones, su equivalente a 21,7% del Producto Interno Bruto (PIB). Para ambas variables se aplicaron promedios en el periodo de análisis.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) concretó en la fecha la primera colocación de bonos del Tesoro en el mercado local de este año. El monto adjudicado por G. 698.000 millones a través del sistema del Banco Central del Paraguay (BCP).