12 de abril de 2026
Las declaraciones de Claudia Centurión, ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, a propósito de la deuda vencida con contratistas, denotan o una caradurez deliberada o un inquietante estado de negación de todo el Gobierno, comenzando por Santiago Peña, ante la inocultable crisis en la administración pública. Centurión minimizó la falta de pago, aseguró que ninguna obra está paralizada y culpó a Mario Abdo Benítez por la situación financiera de las constructoras, todo ello muy alejado de la verdad.

El sector farmacéutico y el Ministerio de Economía se reunieron este martes y analizaron la situación de presupuestos de este año y las deudas pendientes. En el encuentro, acordaron un plazo de tres meses para evaluar un plan de pagos al monto que alcanza los US$ 800 millones, además de reglas claras de compra y un mecanismo para evitar que la deuda del Estado siga creciendo.
El Ministerio de Salud acumulada una deuda de US$ 130 millones derivada de amparos judiciales, explicó Gustavo Irala de la Asesoría Jurídica. En lo que va de 2026, ya se registran 80 órdenes para adquirir fármacos de alta complejidad y costo elevado. Esta situación, impulsada por prescripciones de drogas nuevas sin registro local, sobrepasa la planificación presupuestaria y operativa, aseguró.

El Estado mantiene millonarias deudas con varios proveedores, principalmente con el sector de obras, medicamentos y del programa estrella del gobierno “Hambre Cero”, pese a que, por ejemplo, este último contaba con fondos blindados. El ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, contó hoy como planean pagar estas deudas este año.

La semana última, el MEF dio a conocer el déficit fiscal de 2025, que cerró en 2% del PIB, pero sin pagar millonarias deudas acumuladas con las contratistas del Estado, que solo en tres segmentos –obras, salud y alimentos– superan los US$ 1.000 millones. El Dr. Dionisio Borda, economista y exministro de Hacienda, desarrolla un análisis al respecto, que compartimos a continuación.