26 de septiembre de 2026

La dieta de los dinosaurios no se deduce de una sola pista: surge de combinar dientes, huesos, excrementos fosilizados y química mineral. Entenderla permite saber cómo funcionaban los ecosistemas antes de la extinción masiva.

QUITO. Investigadores de la Universidad Regional Amazónica Ikiam han descubierto el primer fósil de dinosaurio en la Amazonía de Ecuador, un titanosaurio de 67 millones de años, hallado en Misahuallí, lo que marca un hito paleontológico en la región.


LONDRES. Un fósil de 1985, guardado durante 40 años en el British Antarctic Survey, ha sido identificado como la primera vértebra de dinosaurio en la Antártida. Este titanosaurio revela detalles sobre un ecosistema tropical extinto en el continente blanco.

Un estudio con 85 terópodos sugiere que varios linajes redujeron sus extremidades delanteras mientras reforzaban cráneo y mordida. La apuesta habría sido funcional: dominar presas enormes con la boca, no con las garras.

Paleontólogos internacionales han hallado en Tailandia los restos de Nagatitan chaiyaphumensis, el dinosaurio más grande del sudeste asiático, de 30 metros y 27 toneladas. Este descubrimiento, publicado en Scientific Reports, revela un pasado sorprendente del Cretácico inferior.