10 de mayo de 2026

Algunos satanizan la deuda, señalándola como la antesala de la insolvencia y el colapso financiero. Otros, en cambio, la consideran una aliada estratégica, capaz de impulsar el crecimiento y la competitividad empresarial. ¿De qué depende que la deuda sea trampolín o piedra en el zapato? La respuesta está en la visión estratégica de quienes toman las decisiones de endeudamiento, porque en el mundo corporativo, la deuda puede acarrear riesgos, pero también convertirse en una aliada estratégica para crecer más rápido de lo que podrían hacerlo únicamente con recursos propios. El desafío para las gerencias financieras y los directorios está en gestionar la deuda con propósito, disciplina y transparencia.


El anuncio de implementar una “Economía de guerra” por bajas recaudaciones revela que Santiago Peña lidera un gobierno de mentiras sobre “grado de inversión”, “crecimiento del PIB” y “austeridad” mientras se dilapidan los recursos y se dispara la deuda pública. Así lo manifestó el presidente del PLRA, Hugo Fleitas, al repudiar que Peña hable de haber creado 142.000 nuevos empleos cuando ninguna industria extranjera se instaló en el país.

Expertos coinciden que la mejora en la calificación de riesgo por parte de Fitch está muy cercana, lo que daría paso al tercer grado de inversión, pero advierten que las tensiones con las proveedoras (constructoras y farmacéuticas) por atrasos en los pagos generan ruido.

Empresas de diferentes países evalúan oportunidades y muestran un fuerte interés en sectores clave de Paraguay, según Rediex, que proyecta captar más de US$ 700 millones en inversión, respaldados por la confianza internacional y el “Plan Paraguay 2X”.

Paraguay puede mostrar credenciales macro y venderse como destino atractivo, pero a la hora de retener capital aparece una carencia que se repite en los pasillos empresariales: “reglas claras” y “previsibilidad”. En un clima donde la burocracia, los cambios de criterio y la incertidumbre operativa se sienten más que los discursos, la inversión que parecía lista para quedarse termina buscando una “silla firme” en otro lado.