
Un Tribunal de Apelación Penal ratificó la decisión de garantías de que el pastor José Alberto Insfrán Galeano siga con prisión preventiva. Actualmente, afronta juicio por el caos A Ultranza Py. Según la Fiscalía operó para lavar los activos obtenidos mediante el narcotráfico, por su hermano Miguel Insfrán y el uruguayo Sebastián Marset.

El pastor José Alberto Insfrán Galeano, hermano de Miguel “Tío Rico” Insfrán, afrontará juicio oral y público en el caso A Ultranza, así lo resolvió la jueza Rosarito Montanía hace minutos nada más, luego de concluir la audiencia preliminar este viernes. Según la acusación del Ministerio Público, prestó su colaboración al esquema de su hermano para ocultar las ganancias presuntamente obtenidas del narcotráfico, a través de la compra de bienes, vehículos e incursionando en el campo espiritual.

El fiscal antidrogas Deny Yoon Pak se ratificó hoy en la acusación presentada contra el pastor José Alberto Insfrán Galeano por lavado de activos y asociación criminal. Fue en el primer día de la audiencia preliminar para definir si el líder religioso va a juicio oral y público en el caso A Ultranza.

La jueza Rosarito Montanía reprogramó para el próximo 17 de diciembre la audiencia preliminar al acusado pastor José Alberto Insfrán Galeano, por el caso A Ultranza. Esto fue a pedido de la fiscala interina Ingrid Cubilla. Es hermano del presunto narcotraficante Miguel Ángel Insfrán Galeano, alias Tío Rico, a quien habría ayudado por varios años a blanquear dinero ilícito.

La jueza Rosarito Montanía fijó para el 5 de diciembre la realización de la audiencia preliminar al pastor José Alberto Insfrán Galeano. Está acusado por supuesto lavado de dinero en asociación criminal en el marco del caso A Ultranza. Según la Fiscalía, aprovechó el dinero obtenido por su hermano Miguel Insfrán, alias Tío Rico, para erigir su iglesia, conseguir fieles e incursionar en la política.

El Ministerio Público presentó el pasado viernes una acusación formal contra el pastor José Alberto Insfrán. Según el requerimiento acusatorio, el religioso procesado en el marco de la causa “A Ultranza” se encargaba de “asegurar el disfrute de los beneficios económicos” obtenidos por el tráfico de drogas.