13 de julio de 2026

La falta de medicamentos esenciales en el Instituto de Previsión Social (IPS) alcanzó un punto crítico. Analizamos a fondo el listado oficial de tratamientos —desde oncológicos hasta cardiológicos— que se encuentran trabados e incompletos incluso desde 2019, debido al crónico incumplimiento de las proveedoras, según un alarmante informe de la Gerencia de Abastecimiento.

Una representante de la Asociación de Pacientes Oncológicos del Instituto de Previsión Social solicitó mejor comunicación a la previsional en el futuro, luego de que la forma en que fue comunicada la eliminación de sustancias del vademécum de la institución causara alarma entre asegurados.

El Instituto de Previsión Social (IPS) emitió un comunicado para frenar la alarma de pacientes con cáncer, que salieron al peso tras el anuncio de la eliminación de medicamentos del Vademécum de la previsional. Aseguran que la medida afecta solo a materiales de laboratorio del Departamento de Control de Calidad y no resta medicamentos para pacientes ni elimina tratamientos.

El IPS eliminó 939 ítems de su vademécum, generando profunda alarma. Mientras autoridades alegan ajustes administrativos, pacientes oncológicos denuncian la exclusión de 99 fármacos vitales, exigiendo transparencia y garantías urgentes para la continuidad de sus tratamientos.

Tomás algo “de siempre” para dormir mejor, regular la presión o la alergia… y, sin embargo, el deseo cae sin explicación. No es raro: varios fármacos frecuentes pueden impactar la libido, la excitación u el orgasmo, y muchas parejas lo confunden con desamor.
El Dr. Isaías Fretes, presidente del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS), dijo en mayo que más de mil remedios serían excluidos de la lista de suministros porque se compraban “al santo botón: terminaban podridos en el parque”. Ayer se supo que fueron eliminados 916 insumos quirúrgicos y 23 fármacos para optimizar recursos y acabar con las irregularidades heredadas. En verdad, resulta indignante que mientras los pacientes y sus familiares debían organizar “polladas” para comprar medicamentos de los que carecía la entidad previsional, esta incurría en notorios malgastos que tal vez no hayan sido atribuibles solo a una planificación deficiente de las compras, sino presumiblemente a una vil connivencia entre ciertos funcionarios y ciertos proveedores. El derroche con mortales consecuencias se produjo pese a que el IPS mantenía a un ejército de funcionarios y a consejeros que tenían asesores bien rentados.