10 de mayo de 2026

Por cuarta vez, el Senado volverá a incluir en su orden del día el proyecto de Tren de Cercanías en una sesión extraordinaria convocada para el martes a las 9:30, luego de que la iniciativa del Ejecutivo la semana pasada quedara nuevamente sin tratamiento por falta de quórum. La decisión se da en medio de la creciente tensión interna en el cartismo por la definición del candidato a vicepresidente que acompañará a Pedro Alliana en la chapa oficialista de 2028.

El Senado se encamina a tratar mañana el proyecto de modificación de la ley del tren de cercanías, que habilitará la adjudicación directa del plan ferroviario a una firma estatal emiratí. Pese a su relevancia, la iniciativa no fue analizada hoy por la Comisión de Obras por falta de quórum y tampoco cuenta con dictámenes de las cinco comisiones a las que fue remitida.

El Ejecutivo busca modificar la ley del tren de cercanías para habilitar acuerdos “Gobierno a Gobierno” y avanzar con una adjudicación directa a la estatal emiratí Etihad Rail, evitando el proceso licitatorio exigido por la normativa vigente. El esquema prevé una concesión por 30 años y un financiamiento mixto entre una estatal emiratí y Fepasa.

Un equipo de la estatal emiratí Etihad Rail ya llegó al país para elaborar el proyecto ejecutivo del tren de cercanías, que concluiría en cinco meses, según informó la ministra del MOPC, Claudia Centurión ante el Congreso. Señaló que las obras podrían iniciarse dentro de un año.

El Estado paraguayo deberá garantizar un pago anual de unos US$ 50 millones a los emiratíes, durante unos 15 años, para viabilizar el tren de cercanías entre Asunción e Ypacaraí. El monto es prácticamente similar al subsidio que actualmente el MOPC destina a todo el transporte público del área metropolitana.

El Estado paraguayo deberá garantizar un pago anual, mínimo, de unos US$ 50 millones, durante 15 años, para viabilizar el proyecto del tren de cercanías con la estatal emiratí Etihad Rail, según confirmó Fepasa. Solo el 20% de este monto provendría de la recaudación del pasaje y de negocios vinculados al servicio, mientras que el 80% restante sería cubierto con subsidio estatal. Para asegurar estos pagos se prevé la creación de un fideicomiso.