"Queremos introducir el almacenamiento obligatorio de direcciones IP", dijo Merz en un discurso pronunciado en la ciudad occidental de Wiesbaden con motivo del 75 aniversario de la fundación de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA).
A los trabajadores de la BKA, el canciller les prometió desde la tribuna medios para luchar contra la criminalidad en Internet.
"Los empleados que trabajan en este ámbito de la delincuencia más grave y repugnante se merecen todas las posibilidades para desarticular estas redes", señaló el canciller al aludir a la pornografía infantil.
La ministra de Justicia, Stefanie Hubig, presentó en diciembre un proyecto de ley que prevé conservar durante tres meses las IP, números asignados a todo dispositivo conectado a Internet que "constituyen las únicas pruebas que dejan los criminales en la red", según el Ejecutivo germano.
Según defendió Merz, la conservación de las IP también es importante en la lucha contra el tráfico ilegal de drogas y armas en la red.
El canciller destacó la labor de la BKA como institución del Estado alemán que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, también ahora que la criminalidad se ha desplazado también al ámbito digital.
"Nuestras autoridades policiales necesitan competencias para fines muy concretos", como "realizar análisis de datos automatizados basados en la inteligencia artificial", subrayó el canciller.
En este sentido, hizo referencia al descubrimiento de la terrorista de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) Daniela Klette, detenida en febrero de 2024 en Berlín después de tres décadas en busca y captura.
Para la detención de Klette fue decisiva una investigación periodística en la que se usó un programa de inteligencia artificial en Internet para identificar a la integrante de la RAF, que vivía en Berlín bajo una identidad falsa.