Así lo reveló este jueves a EFE la responsable de la promoción turística del país, Oddný Arnarsdóttir, durante su participación en Fitur, donde destacó el creciente interés en Islandia de los mercados español y latinoamericano.
Contrariamente a la percepción de ser un destino lejano, Islandia se encuentra estratégicamente ubicada: a apenas cuatro horas de vuelo desde España y cinco horas desde la costa este de Estados Unidos.
El país cuenta con tres aeropuertos internacionales y múltiples opciones de conectividad doméstica, facilitando el desplazamiento interno tanto en vehículo particular como en tours guiados, según "Visit Iceland".
Las cifras demuestran que el turismo a Islandia no sufrió grandes pérdidas tras la pandemia y tuvo una rápida recuperación.
Aunque el número total se mantiene estable en 2,2 millones de visitantes anuales desde 2017, la distribución temporal ha cambiado radicalmente: mientras que en 2013 el país recibía turistas concentrados en apenas tres meses del año, actualmente el 60 % de los visitantes llega “fuera de temporada alta, se quedan más tiempo y viajan toda la isla, a todas las regiones”, resumió Arnarsdóttir.
Estados Unidos y Reino Unido continúan siendo los principales emisores de turistas, seguidos por Alemania y Francia.
Sin embargo, los datos muestran un crecimiento notable desde España, con 75.000 visitantes el año pasado, y desde Sudamérica, donde se han intensificado esfuerzos promocionales en Brasil, Argentina y próximamente en México.
Además, el país ha desarrollado rutas temáticas creadas en colaboración con comunidades locales, diseñadas para desviar el flujo turístico más allá de los puntos tradicionales como el Círculo Dorado.
"No estamos mirando solo la cantidad, sino la calidad", enfatizó Arnarsdóttir al subrayar la importancia de la descentralización del turismo. "Esto es lo más importante también para los locales en Islandia, para los sectores más pequeños en toda la isla", concluyó.
Las auroras boreales se posicionan como uno de los principales atractivos para viajar durante el invierno, complementadas con una oferta variada que incluye cultura, gastronomía y experiencias únicas. El mensaje es claro: Islandia es un destino para los doce meses del año.
El país mantiene espacios donde aún es posible disfrutar de la naturaleza en completa soledad, preservando así la esencia de una aventura auténtica, según "Visit Iceland".