A pocos kilómetros del centro de Ciudad de México, los canales de Xochimilco guardan una escena que parece salida de una leyenda: una pequeña isla tapizada de muñecas colgadas, miradas fijas y tiempo suspendido. La Isla de las Muñecas se visita navegando en trajinera y combina folclore local, paisaje lacustre y una de las postales más intrigantes del sur de la capital.
Dónde queda la Isla de las Muñecas y cómo ubicarla
La Isla de las Muñecas está en la zona de canales de Xochimilco, al sur de Ciudad de México, dentro del sistema de acequias y chinampas que caracteriza a este barrio tradicional.
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No es un punto al que se llegue por calle: la manera habitual de llegar es por agua, contratando una trajinera en alguno de los embarcaderos de Xochimilco (como Cuemanco o Nuevo Nativitas) y acordando el recorrido con el remero.
El trayecto forma parte del viaje: a medida que la trajinera se interna en canales más tranquilos, el paisaje se vuelve más silencioso y aparecen pasarelas, chinampas y orillas verdes hasta que, de pronto, la isla se revela entre ramas y madera.
Una historia que se cuenta navegando
La fama del lugar se sostiene en un relato que los guías y remeros suelen compartir durante la travesía: la historia de Don Julián Santana Barrera, quien habría comenzado a colgar muñecas encontradas en los canales como una forma de construir un “altar” protector en su chinampa.
Con el tiempo, esa acumulación se transformó en la identidad visual del sitio: muñecas antiguas, muñecas sin ojos, muñecas vestidas a medias, todas marcando presencia en paredes, troncos y techos improvisados.
El resultado es una visita con clima de leyenda, ideal para quienes disfrutan de los destinos con mística y narrativa, sin perder el pulso viajero de Xochimilco.
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Qué hacer en la Isla de las Muñecas y en los canales de Xochimilco
La experiencia principal es llegar en trajinera, detenerse frente a la isla y recorrer sus rincones en una visita breve, pensada para mirar detalles y entender la historia del lugar a través del relato local.
Es un sitio especialmente buscado por viajeros interesados en fotografía: texturas, contrastes y encuadres únicos entre el agua, la vegetación y las muñecas suspendidas.
El paseo, además, incluye lo mejor de Xochimilco: navegar sin apuro, cruzarse con otras trajineras, escuchar música que aparece en el agua y comprar antojitos a vendedores que se acercan en pequeñas embarcaciones.
Muchas rutas también pasan por zonas de chinampas, donde se aprecia la vida agrícola tradicional del área.
Lugares imperdibles alrededor para sumar al día
Antes o después del paseo, suele valer la pena moverse por el propio Xochimilco.
El área de los embarcaderos tiene ambiente de fin de semana, y el Mercado de Xochimilco es una parada natural para probar sabores locales y ver el ritmo cotidiano del barrio.
Si el plan es extender la salida, los canales menos concurridos ofrecen un costado más sereno para navegar y observar el paisaje.
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Cuándo viajar: mejor época, clima y consejos prácticos
Xochimilco tiene un clima templado la mayor parte del año.
La temporada seca suele ir de noviembre a abril, con días agradables y cielos más despejados, ideal para navegar.
Entre mayo y octubre pueden aparecer lluvias, a veces por la tarde, con vegetación más intensa y un aire más fresco sobre el agua.
Para disfrutar el paseo, conviene salir temprano (y, si es posible, entre semana) para encontrar canales más tranquilos.
La duración del recorrido a la Isla de las Muñecas varía según el embarcadero y la ruta acordada, pero suele ocupar varias horas contando ida, regreso y paradas.
Llevar efectivo, protección solar, agua y una capa liviana para el atardecer ayuda a viajar cómodo.