El altar del monumento megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, pudo ser transportado sobre hielo glaciar desde Escocia, según un último estudio acerca de uno de los más importantes misterios que encierra el complejo de la Edad de Bronce.
Hasta ahora, la historia sobre cómo la piedra en el corazón de Stonehenge viajó más de 600 kilómetros desde Escocia hasta la planicie de Salisbury, donde está el monumento, era desconocida, pero una nueva investigación ha vinculado el viaje de la roca desde tierras escocesas.
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El banco de arena de Dogger
Si bien en la Edad de Bronce (3300 antes de la era común y el 1200 antes de la era común) no fluía ningún glaciar -río de hielo- de Escocia a Salisbury, se cree que la piedra llegó a ser depositada primero en lo que actualmente es el banco de arena Dogger, en el este de Inglaterra.
En la última Edad de Hielo, esta zona formaba parte de lo que se llamó ‘Doggerland’, una gran masa de tierra firme que conectaba las islas británicas con Europa continental. Esa zona, según los expertos, fue habitada antiguamente pero ahora está bajo aguas del mar del Norte.
Hace unos 8.000 años, el nivel del mar subió al finalizar la era glacial y ‘Doggerland’ quedó sumergida.
Así, se cree que la piedra -de 4,9 metros de largo, un metro de ancho y medio metro de grosor- era de tal importancia para los antiguos pobladores del Mesolítico que la rescataron de la crecida de las aguas, transportándola tierra adentro.
Planificación, coordinación y un profundo conocimiento del terreno
Anthony Clarke, de la Universidad Curtin en la ciudad australiana de Perth, señaló que “transportar una piedra de este tamaño a una distancia tan larga habría requerido planificación, coordinación y un profundo conocimiento del terreno, además de una enorme determinación”.
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“Probablemente, la piedra se trasladó por etapas, combinando posiblemente el transporte terrestre con el fluvial o costero cuando fue posible”, afirmó.
Por su parte, Remy Veness, de la universidad inglesa de Sheffield Hallam, que trabajó en el estudio, dijo que “recientemente descubrimos que el origen de la piedra del altar se encuentra en el noreste de Escocia, pero su traslado de 700 kilómetros hasta la llanura de Salisbury es objeto de amplio debate”.
Significado cultural a la piedra del altar
“Lo fascinante de estos hallazgos es que podrían implicar que los habitantes de Doggerland otorgaban un significado cultural a la piedra del altar mucho antes de su incorporación a Stonehenge”, agregó.
“Hipotéticamente, la piedra del altar podría haber sido lo suficientemente importante como para ser trasladada al menos dos veces: primero, para evitar que quedara sumergida por la subida del nivel del mar al final de la última Edad de Hielo, y luego, hasta su ubicación final en la llanura de Salisbury”, explicó.
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La investigación, que aparece en la publicación ‘Quaternary Science’, señala que, en concreto, el origen de la piedra se situaría en la cuenca de las Orcadas, según la composición de sus minerales.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores crearon modelos del movimiento de los casquetes polares durante la Edad de Hielo e identificaron un escenario en el que las rocas podrían haber sido transportadas desde Caithness, en el noreste de Escocia, hasta el banco de Dogger.
“El estudio demuestra cómo la combinación del análisis geológico con los modelos informáticos puede ayudar a resolver interrogantes de larga data sobre la construcción de Stonehenge”, subrayó Clarke.
Stonehenge, el monumento de grandes bloques de piedra alineados astronómicamente, está ubicado a unos 130 kilómetros al oeste de Londres y fue declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1986.