29 de septiembre de 2026

El hombre de hielo hallado el 19 de septiembre de 1991 conserva una evidencia excepcional sobre salud, alimentación, movilidad y tecnología en la Europa prehistórica. Su valor científico está en que permite reconstruir una vida concreta, no solo objetos arqueológicos.

Científicos de diversas disciplinas revelan que restos humanos hallados en Casablanca, datados en 773.000 años, ofrecen nuevas pistas sobre el ancestro común de sapiens y neandertales, destacando el Magreb como crucial en la evolución humana.

Los collares de conchas hallados en cuevas de Marruecos y el sur de África, con hasta 150.000 años de antigüedad, ponen en evidencia la existencia de una red de símbolos compartidos entre grupos humanos distantes. Una forma temprana de comunicación social, inscrita en el cuerpo mucho antes de la escritura.

Un reciente estudio en Science Advances confirma que ‘Sahelanthropus tchadensis’, el antepasado humano más antiguo, presenta evidencias de bipedismo. Este hallazgo, basado en restos fósiles de hace 7 millones de años en Chad, reaviva el debate sobre nuestros orígenes.

Cuando se piensa en “animales prehistóricos”, muchos imaginan dinosaurios y paisajes jurásicos. Sin embargo, los dinosaurios desaparecieron unos 65 millones de años antes de que surgieran los humanos modernos. Los primeros Homo sapiens convivieron, en cambio, con otra fauna igualmente impresionante: mamuts, tigres dientes de sable, perezosos gigantes y otros colosos hoy extinguidos.