Luego de reunirse con la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, el presidente de Cavialpa, Paul Sarubbi, recordó que la deuda del Estado -arrastrada desde el año pasado- con las constructoras supera los 250 millones de dólares americanos, un monto al que se suman otros 110 millones de la misma moneda en concepto de intereses.
Por esta millonaria cifra se genera “hasta un problema social”, según el empresario, ya que dentro del gremio se dificulta el pago a proveedores, trabajadores y tampoco se puede cumplir con compromisos u obligaciones referentes a obras.
“Andamos bastante de cerca de la ministra (Claudia Centurión) trabajando en todo esto que nos está aquejando que es la deuda que el Estado tiene las constructoras. Las empresas en estos últimos años hicieron un esfuerzo muy grande en seguir trabajando; pasamos por momentos de problemas económicos porque el Estado no estaba cumpliendo con nosotros”, agregó.
Asimismo, afirmó que “lastimosamente en muchos casos la situación es insostenible” ante constantes reportes de firmas que luego de contratar a personas para obras, ahora “es penoso tener que deberle a personas que realmente necesitan cobrar”. “Todos están sufriendo”, agregó.
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PGN insuficiente
Otro punto que mencionó Sarubbi es que el monto aprobado dentro del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026 referente a obras también es “es insuficiente para la cantidad de obras en ejecución”, ya que ronda los 570 millones de dólares, mientras que el sector necesitaría más de US$ 1.000 millones ante “necesidades” y obras en ejecución.
Como una de las soluciones “posibles” recordó que hay obras que tienen fondos externos que tendrían la posibilidad de hacer pagos -aunque aparentemente no lo hacen- al igual que llevar adelante la propuesta de factoring con una cesión de créditos para cobros a corto plazo.
“Que los créditos lleguen a algún banco y puedan recuperar a más largo plazo; en corto plazo nosotros nos oxigenamos. Esa reglamentación está pendiente, nos habíamos puesto un plazo de 30 días, pasaron 15”, señaló.
Finalmente, también apuntó que la deuda no solo se registra entre las constructoras, sino, también se dan a conocer casos entre las farmacéuticas o el proyecto Hambre Cero. “Hay que hacer un análisis conjunto y solucionar el problema de fondo. Hoy en día no veo que haya una solución definitiva”, concluyó.
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