Del mencionado total, US$ 454 millones se encuentran en la fase de tratamiento legislativo. El componente principal corresponde a una línea de crédito contingente no comprometida de liquidez con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe- CAF por US$ 300 millones, actualmente en análisis en el Senado.
Este instrumento fortalecería la capacidad de respuesta del Tesoro ante eventuales tensiones de liquidez y actuaría como respaldo en un escenario internacional todavía marcado por volatilidad financiera.
En la misma instancia legislativa se ubica el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$ 154 millones para el saneamiento de la Cuenca del Lago Ypacaraí. Se trata de una iniciativa con implicancias ambientales y económicas, dado su impacto en la actividad turística, el desarrollo inmobiliario y la calidad de vida en el área de influencia.
Por otra parte, los préstamos en gestión ascienden a US$ 903.392.114 y evidencian una marcada concentración en infraestructura vial, energía, agua y competitividad productiva. Entre los contratos ya suscritos figura el programa de Mejoramiento de la Conectividad Rural, financiado por el BID por US$ 75 millones. Este proyecto apunta a reducir costos logísticos en zonas productivas y facilitar el acceso a mercados.
También se destaca el financiamiento de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), por US$ 234.392.114, que será destinado al mejoramiento y mantenimiento del Corredor de Integración y Desarrollo Socioeconómico en los departamentos de Ñeembucú y Misiones, con una longitud de 154 kilómetros y mejoras en 25,37 kilómetros de travesías urbanas. Esta intervención reforzaría la articulación territorial y la integración de regiones históricamente rezagadas.
Otro proyecto estratégico es la pavimentación de la Ruta Nacional PY-15, tramo Cruce Centinela–Mariscal Estigarribia, en el Departamento de Boquerón, por US$ 200 millones, con decreto que autoriza el inicio de gestiones. Este tramo forma parte del esquema del Corredor Bioceánico y resulta clave para la conectividad del Chaco paraguayo, con impacto directo en la logística del comercio exterior.
En materia de agua y saneamiento, CAF impulsa un programa por US$ 100 millones para cuatro ciudades intermedias de la Región Oriental, fase II. La ampliación de estos servicios incidiría en indicadores sociales y en la productividad urbana, al tiempo que mejora las condiciones para la inversión privada.
El frente energético concentra otra parte relevante del financiamiento. Se encuentran en gestión operaciones por US$ 70 millones con el BID y US$ 70 millones con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para la construcción de la Subestación Emboscada 500/220 kV y su interconexión a la red de 220 kV en Asunción y los departamentos de Central, Cordillera y Presidente Hayes, además de US$ 25 millones del BID para la rehabilitación y modernización de la Central Hidroeléctrica Acaray. Estas obras buscan fortalecer la red eléctrica y acompañar el crecimiento de la demanda industrial y urbana.
El esquema se completa con US$ 19 millones del BID para el Programa de Apoyo a la Inserción Internacional, Promoción y Facilitación Comercial, US$ 10 millones para el programa de Innovación en Empresas Paraguayas II (PROINNOVA II) y US$ 100 millones del Banco Mundial, a través de la AFD, para el Proyecto de Desarrollo Sostenible del Sector Agroforestal.
En conjunto, la cartera de préstamos en gestión a febrero de 2026 revela una estrategia orientada a infraestructura estratégica, energía, servicios básicos y competitividad productiva.
El desafío central radica en garantizar una ejecución eficiente y una gestión fiscal prudente, de modo que estos recursos se traduzcan en mayor crecimiento potencial y empleo formal en los próximos años.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.