Los US$ 8.579,1 millones transferidos representan aproximadamente 94,7% del total emitido. En contrapartida, el saldo de US$ 460 millones equivale a alrededor del 5,1% de las emisiones acumuladas. La diferencia responde a los gastos descontados asociados a las emisiones, que suman US$ 21,1 millones.
Las estadísticas oficiales también permiten observar que los bonos soberanos no fueron destinados exclusivamente a financiar inversión pública. Una parte relevante tuvo como destino la administración y amortización de Deuda Pública, además de aportes de capital a organismos internacionales y otros compromisos establecidos en las respectivas leyes.
Por entidades, el Ministerio de Economía y Finanzas concentra US$ 4.370,61 millones de los fondos transferidos, seguido por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones con US$ 2.729,95 millones y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social con US$ 645,17 millones. Estos tres destinos reúnen aproximadamente 90% de todo lo transferido.
El dato que ahora adquiere relevancia es el de los fondos aún pendientes de transferencia. El MEF identifica US$ 460 millones, concentrados, principalmente, en tres destinos: US$ 387,6 millones para el Ministerio de Economía y Finanzas; US$ 62,9 millones para el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones y US$ 9,4 millones para el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social. Esto significa que el MEF concentra cerca del 84,3% de los fondos pendientes, mientras Obras Públicas representa aproximadamente 13,7% y Salud 2%. La mayor parte de estos recursos corresponde a las emisiones más recientes, particularmente los bonos 2026 y 2038 con US$ 313,5 millones pendientes y los bonos 2025 y 2055 con US$ 143,8 millones.
Los datos oficiales también señalan que los fondos no ejecutados al cierre de 2025 de los bonos corresponden al MEF y especifica que los bonos 2031 incluyen fondos asociados a la Ley 6524/20 de Emergencia Nacional.
Desde una perspectiva fiscal, el dato central es que la mayor parte de los recursos provenientes de emisiones internacionales ya fue transferida, mientras que los US$ 460 millones restantes representan un monto todavía significativo, cuya utilización deberá seguirse para determinar su destino efectivo y su impacto sobre las cuentas públicas.
La información del MEF permite así observar no solo cuánto endeudamiento externo fue captado, sino también cuánto dinero ya salió de la etapa de disponibilidad financiera, a qué instituciones fue asignado y qué recursos permanecen pendientes de transferencia. En un contexto de creciente atención sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, este seguimiento resulta clave para evaluar la utilización de los recursos obtenidos mediante deuda soberana.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.