El presidente Santiago Peña se pronunció esta mañana sobre la decisión de Fitch Ratings de postergar la entrega del grado de inversión a Paraguay, manteniendo por el momento la categoría en BB+ con perspectiva positiva.
Durante una recorrida por instituciones educativas del departamento de Guairá, aseguró que la agencia Fitch “se toma su tiempo” y aplica sus propios mecanismos de análisis.
“La calificadora se toma su tiempo. Fitch tiene su mecanismo y análisis”, expresó el mandatario al ser consultado por la prensa sobre la diferencia con las evaluaciones de Moody’s y Standard & Poor’s, firmas que, según recordó, ya validaron la mejora de la nota paraguaya con el sello de grado de inversión en 2024 y 2025, respectivamente.
Para Peña, la decisión de Fitch no desmerita la posición del país ante los mercados y destacó especialmente que la agencia haya conservado la perspectiva positiva, una señal que, a su criterio, reconoce la evolución reciente de la economía paraguaya.
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Crecimiento por encima de la región
El jefe de Estado sostuvo que el informe de Fitch recoge un desempeño económico favorable para Paraguay, con un ritmo de expansión que, afirmó, prácticamente duplica el crecimiento regional.
“No hay dudas de que el ritmo que Paraguay muestra sobresale a nivel internacional. Hay que seguir trabajando en ello”, señaló Peña.
El presidente indicó además que el Gobierno expuso ante los evaluadores de la calificadora las reformas en marcha, los planes de gestión y las políticas diseñadas para sostener la inversión y la actual composición del crecimiento económico.
Si bien evitó referirse a las observaciones puntuales de Fitch respecto a la credibilidad y sostenibilidad fiscal, y simplemente acotó que trabajaran en las observaciones ya que tampoco ninguna agencia garantiza de antemano cuándo modificará sus calificaciones. “Nadie puede asegurar cuándo se dan las calificaciones y las mejoras”, remarcó.
Sin atajos para mejorar la nota
El presidente planteó que el avance hacia mejores evaluaciones crediticias no debe interpretarse como una meta de corto plazo. Afirmó que el desarrollo requiere continuidad en las políticas públicas y descartó que existan fórmulas rápidas para alcanzar resultados duraderos.
“Esta es una carrera a largo plazo, no hay atajo para el progreso y el desarrollo”, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que su administración no centra sus objetivos exclusivamente en la obtención del grado de inversión. Mencionó también la necesidad de transformar la educación de los niños y de fortalecer aspectos como la alimentación, dentro de una agenda de desarrollo más amplia.
Las certificaciones de las agencias internacionales, añadió, son relevantes porque contribuyen a validar la gestión económica del país. Sin embargo, anticipó que el proceso con Fitch seguirá su propio curso y que el Gobierno volverá a dialogar con la calificadora el próximo año.