El escudo de la informalidad frente a la inteligencia artificial en América Latina

Paraguay necesita mejorar el marco regulatorio respecto a la IA y ampliar las capacidades de sus trabajadores y empresas.ismagilov

La elevada informalidad laboral y el peso de las actividades manuales podrían dar la impresión de que América Latina (AL) está menos expuesta al avance de la inteligencia artificial (IA). Si buena parte de los trabajadores no realiza tareas frente a una computadora, podría parecer que los algoritmos tienen un alcance limitado sobre el empleo regional. Sin embargo, un reciente informe del Banco Mundial plantea una advertencia diferente. La informalidad puede retrasar el impacto de la automatización, pero no constituye una protección permanente frente al cambio tecnológico.

El organismo distingue entre las actividades que dependen principalmente de tareas cognitivas y aquellas que requieren trabajo físico, manual o mecánico. Estas últimas concentran al 78,1% de los trabajadores de la región. Su exposición directa a las actuales herramientas de inteligencia artificial es menor, pero eso podría cambiar con el avance de la robótica y de los sistemas capaces de interactuar con el entorno físico.

La principal barrera para una mayor automatización en estos sectores no sería la falta de posibilidades tecnológicas, sino el costo relativo de sustituir el trabajo humano. Mientras los salarios sean suficientemente bajos, para muchas empresas puede resultar más barato mantener trabajadores que invertir en maquinaria y sistemas automatizados. Si el costo de estas tecnologías continúa disminuyendo, esa relación podría cambiar y aumentar la presión sobre actividades como el comercio informal, la limpieza y otras tareas manuales rutinarias.

El informe también plantea otro desafío para América Latina y el Caribe. Aunque las empresas de la región han incorporado herramientas digitales básicas, su uso todavía es limitado en muchos casos. El acceso a la tecnología no garantiza por sí mismo un aumento de la productividad. Para aprovechar la inteligencia artificial, las empresas necesitan capacidad de gestión, trabajadores con nuevas habilidades y cambios en la forma de organizar las tareas.

Esta capacidad de adaptación resulta especialmente importante porque la inteligencia artificial podría ampliar las diferencias entre empresas. Las compañías con mejores sistemas de gestión, mayor acceso al capital y trabajadores más capacitados tienen más posibilidades de incorporar las nuevas herramientas a sus procesos. Sin inversiones en formación y en mejoras organizativas, el avance tecnológico podría beneficiar a las empresas más preparadas y ampliar las brechas existentes.

Paraguay también enfrenta este desafío. El país destaca en el informe por un desempeño económico superior al promedio regional, con un crecimiento anual que supera de forma sistemática el 4% y una calificación de grado de inversión. Sin embargo, los indicadores de preparación para la inteligencia artificial muestran una posición menos favorable.

Según el documento, Paraguay registra un índice de preparación para la IA de 0,41, frente a un promedio de 0,69 para las economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de 0,59 para Chile. Las mayores debilidades aparecen en regulación y ética, con un índice de 0,30; infraestructura digital, con 0,35, e innovación, con 0,37. El indicador correspondiente al capital humano alcanza 0,48.

Estos datos plantean una cuestión relevante para el país. El crecimiento económico actual no garantiza por sí solo una adaptación adecuada a los cambios que traerá la automatización. Si Paraguay quiere aprovechar la inteligencia artificial en lugar de limitarse a enfrentar sus efectos sobre el empleo, deberá fortalecer su infraestructura digital, mejorar el marco regulatorio y ampliar las capacidades de sus trabajadores y empresas.

La informalidad puede ofrecer tiempo, pero no una protección permanente. A medida que la tecnología se vuelva más accesible, la capacidad de adaptación será un factor cada vez más importante para determinar qué empresas y trabajadores podrán beneficiarse de la nueva economía digital.

* Este artículo fue elaborado por MF Economía e Inversiones

Lo
más leído
del día