La ruta asfaltada que se convirtió en polvo

Bolivia está trabajando duro en la construcción de rutas asfaltadas. Sin duda alguna el gobierno de Evo Morales Ayma tiene claro el objetivo de convertir a su país en paso obligado del comercio regional.

Paraguay tuvo una oportunidad para competir con Bolivia, Nicanor Duarte Frutos se encargó de que el país perdiera la oportunidad de captar el creciente tráfico comercial.

Bajo administración de Duarte Frutos se tiraron 200 millones de dólares en la construcción de una ruta que hoy día se convirtió en polvo.

Hablamos del tramo Mcal. Estigarribia-La Patria-Infante Rivarola; de una extensión de casi 200 kilómetros, 100 kilómetros de pavimento desaparecieron, es nuevamente tierra.

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Se borró el asfaltado y se borró nuestro dinero.

Comercio con Bolivia

No tenemos ruta asfaltada que lleve nuestros productos con seguridad al único mercado con superávit que tenemos.

El mercado boliviano es vital para muchas empresas e industrias paraguayas que exportan allí sus productos.

Llegar a la frontera con Bolivia implica atravesar un camino espantoso, donde el asfalto cedió el paso a cráteres.

Es un peligro para los vehículos, para las mercaderías y significa un costo mayor en flete.

Si la ruta fuera buena el comercio con Bolivia sería mucho más ágil y se podría pensar en aumentar nuestras ventas a un mercado creciente.

Nuestro vecino del norte está saliendo de la pobreza a un ritmo mucho más alto que el nuestro. En los últimos cuatro años, aumentó un 53 por ciento el número de bolivianos que pertenecen a la clase media.

Responsabilidad

El Ministerio de Obras Públicas y la Cancillería nacional tienen una gran responsabilidad en reparar el error histórico de abandonar Bolivia.

Es un mercado que aprecia la producción paraguaya y es paso obligado a las costas del Pacífico sumado a una oportunidad para disminuir la dependencia con el Mercosur.

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