El pan de molde en rebanadas

Aunque el pan tiene una historia milenaria, el pan de molde o pan de sándwich cortado en rebanadas es mucho más moderno, y su creación revolucionó los hogares y la forma de comer de muchas familias en todo el mundo.

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A través de la historia, el pan se ha cocinado en las casas o en hornos comunitarios. Las barras de pan, más o menos, no variaban demasiado de unos países a otros hasta que un hombre revolucionó su producción y la manera de comercializarlo.

El creador

Fue un norteamericano llamado Otto Frederick Rohwedder quien inventó la máquina para cortar rebanadas que revolucionaría la industria del pan para adaptarla al frenético ritmo de vida contemporáneo.

Rohwedder nació en 1880 en Davenport, Iowa (EE.UU.), de padres alemanes. Desde pequeño mostró una gran capacidad creativa. En 1905 se estableció en San José, en el estado de Missouri, donde prosperó como empresario. Dueño de tres joyerías locales, había comenzado a inventar máquinas de diversos fines con las que ganaría modestas patentes. 

En aquella época, en los Estados Unidos, las barras de pan eran grandes y con una dura corteza para preservar la ternura de la miga en el interior. Rohwedder, siempre atento, comenzó a escuchar quejas habituales de las amas de casa sobre lo difícil y costoso que resultaba partir y conservar el pan. ¿Qué pasaría si inventara una máquina para que los panaderos vendieran las barras ya cortadas? Confiado en el gran potencial de su hipotético invento, de inmediato se lanzó a la aventura. Publicó un cuestionario en varios periódicos en el que preguntaba por un “grosor de rebanada de pan que tuviera una aceptación universal”. En pocos meses, 30.000 amas de casa le contestarían rearmando su ambición inicial. 

Vendió sus joyerías y con el dinero comenzó a construir el primer prototipo. Era 1916. En el primer año frenético, en el que dibujó cientos de planos de la máquina ‘cortapan’, tuvo que afrontar además la peor pesadilla de un inventor: su taller sufrió un incendio reduciendo todas sus horas de trabajo a cenizas.

Éxito rotundo

Le costó 10 años recuperarse. Para 1927 ya había construido otro prototipo, uno mucho mejor que el de una década atrás: en vez de pinchar el pan, esta máquina envolvía la barra con papel de cera, manteniendo las rebanadas frescas durante mucho más tiempo. 

Durante meses nadie se interesó por una máquina que ocupaba una habitación entera. La misma podía empujar los panes a través de una serie de cuchillas y era capaz de cortar 4000 panes por hora. Además, tenía dos agujas de metal que se insertaban en ambos extremos del pan, lo que hacía que todas las rebanadas ya cortadas se mantuviesen juntas facilitando el empacado. 

La clave del éxito estuvo en los panaderos. Después de que algunas de las mayores panaderías de los Estados Unidos rechazasen su idea de que el pan fresco podría ser comercializado y empacado en rebanadas, Rohwedder habló con su amigo el panadero Marion Bench, quien instaló su invento en la Baking Company Chillicothe (Missouri).

Finalmente, la gigantesca máquina se instaló el 7 de julio de 1928, vendiendo así la primera rebanada de pan de molde de la historia. 

Los resultados fueron sorprendentes, las ventas aumentaron considerablemente en pocos meses. Su producto, llamado Sliced Bread Maid Kleen, fue todo un éxito. Este pan fue anunciado como “El mayor avance de la industria de la panificación”.

Puesto de honor

Para 1933, no había panadería en los Estados Unidos que no tuviera una máquina del inventor. Aquel año, el 80 % de la producción de pan en aquel país fue de molde. Importantes empresas comenzaron a diseñar mejores formas para su comercialización, que incluían métodos de conservación y preservación en el empaque. 

El nuevo pan de caja o molde ayudó a otras industrias, como las de las mermeladas y mantecas, que añadían sabor a este producto que en un inicio era bastante insípido. A partir de este momento, el pan de molde se convirtió en un elemento importante e indispensable en los hogares, ya que permitía elaborar desayunos o meriendas muy rápidamente, lo que las amas de casa agradecieron porque cada día se encontraban más ocupadas.

Aunque por sí mismo no sea el mayor descubrimiento de la humanidad, la perseverancia de su inventor y la solución de un problema común en los hogares, lo colocan en un puesto de honor de la tecnología que ha revolucionado la vida de las personas durante el siglo XX.

Pan de molde

Para la esponja:

250 g de harina 000

100 g de levadura

1 cdita. de azúcar

1 taza de agua

Para la masa:

1250 g de harina 000

90 g de azúcar

40 g de sal

100 g de leche en polvo

90 g de margarina blanda

2 ½ taza de agua fría

2 cdas. de malta

1. Integrar los tres ingredientes de la esponja y dejar reposar.

2. Mezclar los demás ingredientes de la masa, luego adicionar la esponja y, por último, agregar la margarina.

3. Amasar vigorosamente hasta que la masa esté totalmente refinada. Dejar descansar.

4. Sacar el aire de la masa y pesar piezas de 1200 g para cada pan.

5. Estibar en moldes apropiados, dejando levar al doble del volumen.

6. Llevar al horno por 1 h aprox. a temperatura moderada (180 °C).

vccabrera@abc.com.py

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