La Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES) nació en 2003 bajo la Ley N.º 2072, en un momento donde Paraguay necesitaba imperiosamente un organismo técnico y autónomo que estableciera estándares claros ante la expansión del sistema educativo.
Tras más de dos décadas, y fortalecida por la Ley Nº. 4995/2013, la Agencia ha evolucionado de evaluar únicamente carreras de grado a certificar programas de postgrado, instituciones y diversas modalidades, incluyendo la educación a distancia.
“Hoy, nuestra conducción a través de un Consejo Directivo plural —con representantes del sector público, privado y productivo— garantiza que cada decisión tenga una mirada equilibrada y un profundo sentido de responsabilidad social”, destacó el Dr. José Duarte Penayo, presidente de la ANEAES.
“Como institución del Estado paraguayo, nos encargamos de evaluar y acreditar la calidad de las instituciones de educación superior, con el objetivo de promover su mejora continua y proteger el interés público", detalló.
“Nuestra función principal es garantizar que las carreras de grado, programas de postgrado e instituciones de educación superior cumplan con estándares de calidad previamente establecidos, definidos de manera técnica, transparente y participativa", agregó.
La ANEAES no crea carreras o programas ni autoriza su apertura.
“Nuestro rol comienza cuando una institución decide someterse a un proceso de evaluación, voluntario u obligatorio según el marco normativo vigente, para demostrar la calidad de su oferta educativa", explicó.
El trabajo de la Agencia se desarrolla a través de procesos rigurosos de evaluación, que incluyen:
- La autoevaluación, realizada por la propia institución educativa.
- La evaluación externa, a cargo de pares evaluadores nacionales e internacionales, seleccionados por su idoneidad académica y profesional.
- El análisis técnico de los informes y evidencias presentadas.
- La emisión de resoluciones fundadas por parte del Consejo Directivo.
Estos procesos permiten determinar si una carrera, programa o institución acredita, si requiere una postergación para fortalecer aspectos específicos, o si no alcanza los estándares de calidad, siempre con criterios objetivos y públicos.
“De esta manera, contribuimos a ordenar el sistema de educación superior, a brindar información confiable a estudiantes, familias y empleadores, y a fortalecer la confianza en las credenciales educativas”, indicó el presidente de la ANEAES.