A agosto de 2026, el volumen acumulado registra un incremento del 22%, consolidando la expansión observada en los últimos años.
Este dinamismo se refleja también en la evolución interanual de las transacciones, que crecen un 34% respecto a 2025. El principal motor de este crecimiento es la tarjeta de débito, cuyo volumen aumenta un 30% a agosto de 2026 frente al mismo período del año anterior, superando el crecimiento registrado por las tarjetas de crédito (+10%).
Como resultado, el débito continúa ganando participación dentro de las compras digitales, representando el 65% del volumen transaccionado en 2026, frente al 48% observado en 2020. Esta evolución evidencia una preferencia creciente por medios de pago más accesibles y de uso cotidiano, consolidando al débito como el principal impulsor de la digitalización de los pagos en el país.