El asalto ocurrió sobre la avenida San Blas, a pocos metros del viaducto del kilómetro 4 de Ciudad del Este, cuando las víctimas se dirigían hacia el barrio cerrado Paraná Country Club, donde tenían previsto guardar la carga.
Los delincuentes se desplazaban a bordo de un automóvil Toyota Premio y, antes de llegar a la Ruta PY07, interceptaron la camioneta Chevrolet S10 en la que viajaban los brasileños.
“Eran aproximadamente cuatro personas. Ellos se colocaron enfrente y descendieron inmediatamente. Estaban vestidos con uniformes camuflados, tenían armas largas y hablaban en guaraní y español. Todos eran paraguayos”, manifestó una de las víctimas.
Los asaltantes redujeron a los ocupantes de la camioneta, los esposaron y los trasladaron como rehenes al automóvil utilizado por los criminales. Posteriormente, otro integrante de la gavilla abordó la camioneta de las víctimas y huyó con la carga. En total, se llevaron 800 celulares, por un valor de aproximadamente 400.000 dólares, según una de las víctimas.
La camioneta fue localizada minutos después, abandonada en el kilómetro 5,5 del barrio San José. Allí, los delincuentes realizaron el traspaso de los teléfonos celulares a otro vehículo, presumiblemente un furgón blanco, para luego escapar con la mercadería.
“Bienvenida” al nuevo director de Policía
Este nuevo golpe delictivo recibe al comisario general inspector Jorge Ramón Aquino al frente de la Dirección de Policía del Alto Paraná, cargo que asumió ayer.
El departamento es considerado una de las zonas más complejas para la seguridad pública, debido a la intensa actividad comercial y a los constantes asaltos de gran magnitud.