9 de agosto de 2026


Un grupo de seis delincuentes armados y encapuchados emboscó a un empresario ganadero y a su empleado en un camino rural que une los distritos de Hohenau y Jesús. Los malvivientes se alzaron con una suma de dinero en efectivo y una camioneta.
La agente fiscal Rocío Celeste González imputó a cinco personas señaladas como presuntos integrantes de la banda de criminales que ejecutó el ataque con explosivos contra tres entidades bancarias y una casa de cambios de la ciudad de Santa Rita.

El juez Osmar Legal realizó algunas declaraciones en ABC Cardinal, que no constituyen una opinión aislada ni un diagnóstico académico de escritorio. Puede considerarse que son una advertencia cruda, lanzada en pleno corazón de la campaña electoral municipal. El magistrado especializado en la lucha contra el crimen organizado lo dijo sin eufemismos: “Las redes criminales funcionan como verdaderas empresas. Generan, según estimaciones basadas en datos de la Senad, Seprelad y otras fuentes oficiales y privadas, un perjuicio anual al país de entre 1.800 y 4.000 millones de dólares”. Señaló que ese dinero no se esfuma. Se invierte en inmobiliarias, ganadería, agricultura, comercio… y también en política. A partir de esta radiografía del juez Legal, la realidad que muchos prefieren negar o maquillar se vuelve ineludible. El crimen organizado ya no opera solo en las sombras. Penetra la economía formal, lava capitales a escala industrial y financia campañas políticas.

CIUDAD DEL ESTE. Un grupo de delincuentes interceptó una camioneta que transportaba 800 teléfonos celulares de alta gama, valuados en unos 400.000 dólares, y tomó como rehenes a dos brasileños que trasladaban la carga. Las víctimas fueron liberadas posteriormente y los asaltantes huyeron con la totalidad de la mercadería.