Tras la celebración eucarística, la jornada continuó con un festival artístico y una feria gastronómica con una gran variedad de platos preparados por voluntarios.
La actividad se desarrolló en el marco de las festividades en honor a San Francisco de Asís y San Pío de Pietrelcin.
Entre las propuestas gastronómicas, uno de los principales atractivos volvió a ser el costillón brasileño, preparado por un grupo de exseminaristas y amigos de larga data encabezado por David Bakes.
Bakes explicó que este fue el quinto año consecutivo que su equipo participa en el Karu Guasu del convento con la preparación del costillón. La iniciativa nació en 2022, cuando el fray Edison Cazali anunció durante una misa que ese año habría “costillón brasileño”.
“Yo soy brasileño de nacimiento y paraguayo de corazón. Hace 37 años que vivo acá en Paraguay. La participación surgió a partir del contacto de un excompañero de estudios en el seminario, quien m facilitó el número del fray Edison”, relató Bakes al recordar el inicio de esta tradición.
El primer año prepararon solamente dos costillones, pero la respuesta del público fue inmediata. Bakes recordó que en aquella primera edición de 2022 más de un centenar de personas quedaron sin poder acceder al producto debido a la gran demanda.
La cantidad fue aumentando con el paso de los años. En la edición anterior se cocinaron unos 230 kilos de carne, mientras que este domingo fueron preparados 258 kilos de costillón. Bakes adelantó que el próximo año podrían llegar a unos 300 kilos.
Una preparación que comienza con anticipación
La elaboración del costillón requiere una importante organización y comienza incluso antes de la jornada central. Bakes relató que el día anterior se encargó de retirar la carne reservada y trasladarla hasta el convento con unos 200 kilogramos de leña, los condimentos y los demás elementos necesarios para la cocción.
El trabajo estuvo a cargo de unas ocho parejas, integrantes del grupo de colaboradores que participa cada año de esta actividad.
El costo de la carne para esta edición rondó los G. 10 millones, monto que Bakes ayudó a cubrir mediante aportes de empresas y amigos.
La respuesta del público volvió a superar las expectativas. De acuerdo con Bakes, este domingo todo el costillón preparado fue servido en aproximadamente una hora, lo que refleja la alta demanda que tiene este plato dentro del Karu Guasu.
La propuesta gastronómica incluyó además asado paraguayo, lechón a la parrilla, risotto, pastas, osobuco al disco, estofado de pato y de gallina, caldo de gallina, sopa y postres, preparados por voluntarios de la comunidad.
Los platos fueron ofrecidos a precios accesibles para los participantes: el costillar y el asado tuvieron un costo de G. 25.000, mientras que las demás propuestas gastronómicas fueron comercializadas a G. 20.000.
La recaudación de la jornada será destinada a las obras y actividades de la comunidad capuchina.