¿Qué es el feminismo?: guía básica sobre un tema muy incomprendido

Una ilustración de Leda Sostoa.

A menudo incomprendido o reducido a estereotipos, el feminismo es en esencia la búsqueda de igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas. En un mundo donde ninguna nación ha logrado la paridad plena, el movimiento se diversifica y enfrenta nuevos desafíos globales.

El feminismo no es una organización con una jerarquía única ni un reglamento estricto. Se define, ante todo, como la creencia de que todas las personas, independientemente de su género, deben gozar de los mismos derechos y oportunidades. Aunque hoy se habla de “feminismos” en plural para abarcar diversas realidades, el principio básico sigue siendo la igualdad política, económica y social.

¿Qué significa mirar con un “prisma feminista”?

Adoptar una perspectiva feminista implica analizar cómo las leyes, los datos y las normas sociales han sido históricamente diseñados por y para hombres —un sistema conocido como patriarcado—. Esta estructura influye desde la investigación médica hasta el entrenamiento de la Inteligencia Artificial (IA), que suele presentar sesgos de género al basarse en estándares masculinos.

El impacto en la economía y la sociedad

Uno de los pilares del feminismo actual es el reconocimiento del trabajo de cuidados. Según datos de ONU Mujeres, este trabajo —que incluye la atención a niños y ancianos— representa hasta el 40% del Producto Interno Bruto (PIB) en algunos países. Sin embargo, recae mayoritariamente en mujeres de forma no remunerada, limitando sus oportunidades profesionales y personales.

Cifras que explican la necesidad del movimiento

A pesar de los avances, las estadísticas globales de organismos internacionales revelan una realidad crítica:

  • Violencia: Una de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual a lo largo de su vida.
  • Femicidios: Seis de cada diez crímenes contra mujeres son cometidos por su entorno cercano (pareja o familia).
  • Brecha legal: Las mujeres acceden a menos de dos tercios de los derechos legales que poseen los hombres a nivel global.
  • Matrimonio infantil: Una de cada cinco niñas es obligada a casarse antes de los 18 años.

Evolución histórica e interseccionalidad

Desde el movimiento sufragista de finales del siglo XIX hasta la liberación femenina de los años 70, el feminismo fue derribando barreras. En el siglo XXI, el concepto clave es la interseccionalidad. Este enfoque reconoce que el sexismo no actúa solo, sino que se cruza con otras formas de discriminación como el racismo, el clasismo y la homofobia, agravando la vulnerabilidad de ciertas mujeres.

La reacción antifeminista actual

El movimiento enfrenta hoy una fuerte contraofensiva. Investigaciones de ONU Mujeres señalan que el auge de movimientos antidemocráticos está socavando los derechos ya conquistados, como la paridad política y los derechos reproductivos, sumado a un aumento de amenazas contra activistas y periodistas en el entorno digital.

“Elegir qué figuras protagonizan las historias y cuáles quedan ocultas ha sido siempre una cuestión profundamente política”, señala la periodista Sushmita S. Preetha, destacando la importancia de la narrativa feminista como resistencia.

Guía práctica: ¿cómo pasar de la teoría a la acción feminista?

El compromiso con la igualdad de género no requiere de jerarquías, sino de acciones concretas en la vida cotidiana y profesional. Para quienes buscan involucrarse, los organismos internacionales y las redes de activismo sugieren cuatro pilares fundamentales:

1. Educación y formación continua

El primer paso es el acceso a información verificada. El conocimiento sobre la brecha de género permite identificar desigualdades que a menudo pasan desapercibidas. Recursos como el Panorama de Género que publica anualmente ONU Mujeres ofrecen datos duros sobre la situación global y regional, sirviendo como base para cualquier argumento objetivo.

2. El análisis bajo el “prisma de género”

Ser feminista implica cuestionar la realidad cotidiana a través de preguntas críticas:

  • Economía: ¿Por qué persiste la brecha salarial si las capacidades son iguales?
  • Ciencia y Tecnología: ¿Por qué hay menor representación femenina en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas)?
  • Medio ambiente: ¿De qué manera el cambio climático afecta de forma desproporcionada a las mujeres en comunidades rurales?
  • Seguridad digital: ¿Qué riesgos específicos enfrentan las niñas y mujeres en internet?

3. Fortalecimiento del tejido comunitario

La historia del movimiento demuestra que los cambios estructurales nacen de la organización colectiva. La recomendación de las expertas es buscar o crear comunidades —ya sean locales o digitales— que aborden temas específicos: desde la paridad en el deporte hasta la seguridad en el transporte público. Las organizaciones dirigidas por mujeres demostraron ser motores de cambio incluso cuando las instituciones políticas muestran lentitud.

4. Incidencia y promoción de políticas

El involucramiento activo también implica presionar a los tomadores de decisiones. Esto incluye:

  • Instar a gobiernos y empresas a invertir en políticas de cuidados.
  • Exigir protocolos claros contra el acoso laboral y digital.
  • Promover medidas que aceleren la paridad en cargos de liderazgo.

Fuentes consultadas:

  • Informe Anual “Panorama de Género” - ONU Mujeres.
  • Estadísticas de la Fundación de las Naciones Unidas (UN Foundation).
  • Investigación sobre movimientos antidemocráticos y derechos humanos - ONU Mujeres (2025-2026).

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