El plato se llama Anguja, o ratón, en guaraní, lo que ya lo convierte en un enigma desde el comienzo. ¿Por qué se llama así y de qué está hecho?
La historia me la cuentan Marilén y Lucrecia Salazar, hermanas y chefs de la Red de Cocineros del Iberá, Provincia de Corrientes, Argentina.
La receta viene de una familia de sembradores de batata y mandioca de Mburucuyá, una localidad argentina de la Provincia de Corrientes.
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Resulta que en época de sequía, las ratas empezaron a comer las plantaciones. Antes de que acabaran con todo, había que hacer algo.
“Entonces, para no perder la producción, lo que hicieron fue hacer un puré de batata, un puré de mandioca y mezclarlo. A eso le agregaron leche, queso, materia grasa que sería manteca y un poquito de almidón”, explican las hermanas Salazar.
Las mismas agregan que se arma en forma de “colita de ratón”, y luego se frita. Es un bocado común de la zona de Corrientes, fruto del ingenio y una forma de sacar provecho aún en circunstancias adversas. Los anguja pudieron destruir las plantaciones, pero hoy permanecen en la memoria con gracia y buen sabor.
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¿Querés aprender a prepararlo? Seguí esta receta.