Las cifras oficiales recabadas por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indican que las detenciones del año en curso son menores a las 213.888 computadas entre enero y agosto de 2024, con una diferencia de 192.980 casos.
Del total de personas detenidas, 2.908 provienen de El Salvador, 7.602 de Honduras y 10.398 de Guatemala, con una reducción de las cifras marcada desde enero, cuando Donald Trump asumió su segundo mandato en Estados Unidos.
En enero pasado, las aprehensiones llegaron a 10.706, mientras que en diciembre de 2024 fueron de 20.501.
El país que ha visto una mayor reducción en la detención de sus ciudadanos es Guatemala con un -90,7 %, le sigue El Salvador con un -90,3 % y Honduras con -89,4 %.
Los datos recabados por la OIM provienen de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos.
Cada año, más de 500.000 personas procedentes de estos tres países intentan emigrar de manera irregular a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.