El presidente Rodrigo Paz afirmó que la economía boliviana “se ha estabilizado” por algunas medidas ejecutadas como la eliminación de la subvención al combustible que, si bien ha generado desafíos, las instituciones “se están adaptando para que Bolivia sea un aliado confiable y proactivo del Mercosur”, según un comunicado oficial de la Cancillería de Bolivia.
“Bolivia está en la fase final de su adhesión como miembros plenos del Mercosur y reforzando así su posición estratégica y diplomática, permitiéndole prepararse para integrarse plenamente y aprovechar las oportunidades de comercio, inversión y sostenibilidad que ofrece el acuerdo”, señala el documento.
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El canciller, Fernando Aramayo, aseguró que la presencia de Bolivia en la firma del acuerdo “demuestra compromiso con el diálogo regional, la cooperación internacional y la proyección del país en el escenario global”.
Presente en la firma del acuerdo UE-Mercosur
El presidente boliviano dijo este sábado en Asunción, donde asistió como invitado a la firma del pacto de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, que la adhesión a este último bloque puede significar un “mejor futuro” para su país.
“No abandonaremos a Bolivia ni al Mercosur para tener un mejor futuro para nuestros pueblos”, dijo Paz durante su discurso previo a la firma del acuerdo en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central paraguayo, donde se desarrolló el evento.
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Paz, que destacó la apertura de Bolivia bajo las primeras 9 semanas de su Gobierno, también lamentó que su país se hubiera quedado en 1991 por fuera de la constitución del bloque latinoamericano, que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
El acuerdo entre el Mercosur y la UE es el resultado de 26 años de negociaciones y, aunque aún hay pasos que completar para su entrada en vigor, llega en un contexto internacional marcado por el auge del proteccionismo y el unilateralismo.
El competitivo sector agropecuario de los países del Mercosur será uno de los grandes beneficiados del pacto, al igual que la industria europea, para el que se abrirán las puertas de un mercado suramericano históricamente cerrado para productos como equipos eléctricos, máquinas y automóviles.
Pese a la firma, su entrada en vigor no será automática, ya que aún tiene que superar trámites a ambos lados del Atlántico, si bien algunos países, como Brasil, esperan empezar a implementarlo a partir del segundo semestre.