Este individuo, encargado de comprobar que el transporte de la droga se realizaba según lo acordado, fue arrestado al desembarcar de un vuelo con origen en México, según informó este lunes la Guardia Civil.
La operación, denominada Nucífera y llevada a cabo por la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, supone un relevante golpe a esta ruta de distribución de drogas sintéticas.
Las pesquisas se iniciaron el 19 de febrero, cuando funcionarios de la Guardia Civil y de la Agencia Tributaria españolas detectaron en el aeropuerto madrileño un envío sospechoso procedente de México.
La droga incautada llegó camuflada en un envío de 36 botes de aceite de coco. Tras una inspección física y la toma de muestras, el Laboratorio Central de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria confirmó que el contenido de los recipientes daba positivo en sustancias estupefacientes.
Sin embargo, los agentes permitieron que la mercancía fuera trasladada y almacenada en Arganda del Rey, donde se establecieron dispositivos de vigilancia desde el 24 de febrero. También controlaron los domicilios del destinatario final del envío y de la persona encargada de la gestión logística (pago de impuestos, aranceles y almacenaje).
Tras semanas de investigación y vigilancia, el pasado día 5, los agentes detuvieron a cinco personas vinculadas con la importación y custodia de la droga, de las que cuatro han ingresado en prisión.