La tregua de dos semanas pactada anoche entre Irán y Estados Unidos se gestó in extremis en los salones de Islamabad -capital pakistaní- apenas diez minutos antes de que expirara el ultimátum del presidente Donald Trump que amenazaba con una ofensiva total contra infraestructuras estratégicas de la República Islámica.
Paso a paso, hasta la tregua temporal que llegó sobre la hora para evitar consecuencias impredecibles:
“Con la mayor humildad, me complace anunciar que la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América, junto con sus aliados, han acordado un alto el fuego inmediato en todas partes, incluyendo el Líbano y otros lugares, CON EFECTO INMEDIATO”, escribió esta madrugada el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, en X.
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La noticia frenó un ataque anunciado por el presidente Trump, programado desde las 20:00 (hora de Washington) para el inicio de masivos bombardeos contra estructuras claves del país persa.
Conversaciones tripartitas
Horas antes del acuerdo, el estamento militar paquistaní se reunió en Rawalpindi, en la oficina central de Ejército, para condenar el último ataque iraní contra el complejo energético de Al Jubail, en Arabia Saudí, advirtiendo a Irán de que una “escalada innecesaria” comprometería los esfuerzos de paz, reportó EFE.
Pakistán, que comparte un acuerdo de defensa mutuo con Arabia Saudí, mantuvo activos los contactos entre Islamabad, Washington y Teherán durante toda la noche.
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“El primer ministro, el mariscal de campo y los funcionarios del Gobierno implicados en el proceso estuvieron despiertos toda la noche para conseguirlo”, declaró un alto funcionario del Gobierno que pidió permanecer en el anonimato.
Sobre la hora
Pasada la medianoche, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, informó de que los esfuerzos diplomáticos estaban “avanzando de forma constante, firme y contundente”, y pidió a ambos lados tomar acciones.
“Para permitir que la diplomacia siga su curso, solicito encarecidamente al presidente Trump que amplíe el plazo dos semanas. Pakistán, con toda sinceridad, pide a los hermanos iraníes que abran el estrecho de Ormuz durante un período equivalente de dos semanas como gesto de buena voluntad”, escribió en la red social X.
Mensaje, clave
Según la agencia EFE, tras el mensaje de Sharif, las piezas comenzaron a encajar entre Washington y Teherán. El canciller iraní, Abas Araqchí, confirmó que, a petición de su “hermano Pakistán”, será posible el “paso seguro” por el estrecho de Ormuz durante dos semanas si cesan los ataques contra su país.
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Por su parte, Trump anunció que suspendía los ataques tras haber “cumplido y superado todos los objetivos militares”, bajo la condición de que Teherán garantice la apertura “completa y segura” del estrecho en el futuro.
Inusual audiencia en la Casa Blanca
La figura del mariscal de campo y jefe del Estado Mayor, Syed Asim Munir, ha sido fundamental para desbloquear el diálogo con la Casa Blanca. Munir mantiene una comunicación directa con Donald Trump, quien lo ha descrito públicamente como su mariscal de campo favorito.
En 2025, el mariscal fue recibido tanto por Donald Trump a solas en el Despacho Oval, en una inusual audiencia privada para un líder militar, como por el líder supremo iraní, Ali Jameneí, en Teherán.
“En nombre de la República Islámica de Irán, expreso mi gratitud y aprecio a mis queridos hermanos, el primer ministro de Pakistán, Sharif, y el mariscal de Campo Munir, por sus incansables esfuerzos para poner fin a la guerra en la región”, escribió el canciller iraní, Abas Araqchí, de madrugada.
Papel de cinco países
El éxito de Pakistán corona semanas de una operación diplomática liderada por el canciller Ishaq Dar, que ha coordinado los esfuerzos junto a Turquía, Egipto y Arabia Saudí, a los que reunió el pasado fin de semana en Islamabad.
Esta mediación contó con el respaldo estratégico de China, interesada en estabilizar la región para proteger sus inversiones mineras y energéticas.
Sharif ha invitado formalmente a las delegaciones a la capital paquistaní este viernes 10 de abril para negociar un acuerdo de paz definitivo.
Se espera que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, asista a las reuniones para discutir el plan de diez puntos propuesto por Teherán, que incluye el levantamiento de sanciones a cambio de la renuncia iraní a las armas nucleares, según la cadena estadounidense CNN.