Los países de América Latina crecerán 2,2% este año, levemente por debajo de lo estimado en diciembre (2,3%), impactados por “un entorno externo más complejo” tras el conflicto bélico en Medio Oriente, estimó la Cepal.
Las tensiones geopolíticas han afectado a las economías latinoamericanas con “condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de las presiones inflacionarias”, informó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en un comunicado.
Durante los primeros cuatro meses del año, la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente elevó “la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas”, explicó la Cepal.
Impacto del petróleo
Un impacto particular ha tenido el aumento en el precio del petróleo, “que en las tres primeras semanas de abril se ubicó un 74% por encima del valor promedio de diciembre de 2025”, lo que encareció los costos de producción y el transporte.
En este escenario de mayor inflación y menor crecimiento, “los principales bancos centrales han adoptado posturas más cautelosas, manteniendo condiciones financieras menos favorables en comparación con las que se esperaban a finales del pasado año”, agregó Cepal.
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El menor dinamismo afectará a la mayoría de las economías regionales, salvo México, que se proyecta crecerá 1,5%, por sobre el 0,8% en que lo hizo el año previo, y República Dominicana, que se espera alcance una expansión del 4% frente al 2,1% de 2025.
Sudamérica
Brasil alcanzaría un crecimiento del 2%, por debajo del 2,3% del año previo. Argentina crecería 3,3% y Colombia 2,5%. Chile registraría una expansión del 2%; Perú 3,2% y Uruguay 1,6%.
De concretarse la proyección de Cepal para 2026, América Latina “completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2,3%, evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer”, advirtió el organismo técnico de Naciones Unidas con sede en Santiago.