“Tardó 17 meses en desarrollarse. La ojiva pesa 250 kilos”, escribió el ministro Fedórov en su cuenta de X, donde señaló que este tipo de explosivo tiene “un diseño único creado específicamente para las realidades de la guerra moderna”.
Los pilotos ucranianos están haciendo pruebas y llevando a cabo las últimas adaptaciones a esta bomba aérea detalló el titular de Defensa.
“Las bombas aéreas ucranianas pronto empezarán a atacar objetivos enemigos”, anunció.
Las bombas aéreas son explosivos convencionales de gran potencia dotados de sistemas de navegación propios que pueden lanzarse desde un avión sin que éste se acerque demasiado al objetivo.
Rusia las utiliza masivamente en Ucrania y la destrucción masiva que causan ha sido un elemento clave para destruir posiciones fortificadas ucranianas y después poder avanzar.