En medio de la crisis social y política que atraviesa Bolivia varios camioneros paraguayos y de otras nacionalidades quedaron varados. En la ruta que conecta Oruro con Cochabamba, numerosos paraguayos llevan más de 30 días en los bloqueos de las rutas.
En comunicación con la redacción de ABC, comentaron que si bien el gobierno paraguayo ha intentado establecer “corredores humanitarios” para aliviar la escasez, no se ha podido cumplir el operativo debido a la resistencia de la protesta que mantiene decenas de tramos bloqueados.
Según los transportistas paraguayos, la situación se complica para algunos choferes paraguayos que no cuentan con apoyo familiar en Bolivia. La mayoría de los extranjeros permanecen aislados y desprotegidos, sostuvieron.
Respuesta de los consulados
Entre tanto, aguardan la respuesta de los consulados paraguayos en Bolivia. El cónsul paraguayo en Santa Cruz, Óscar Benítez, en coordinación con el consulado en La Paz, relató a ABC que la situación es compleja en especial para tres paraguayos que están varados en una zona geográfica de difícil acceso debido a los bloqueos.
No obstante, mediante operativos a través de contactos con fuentes locales buscan llegar a los compatriotas con alimentos.
La compleja situación también se repite en la frontera Bolivia-Perú, donde camioneros paraguayos están a la espera del levantamiento de los bloqueos. La embajada paraguaya en Perú mantiene contacto directo con los afectos y las empresas transportadoras.
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Asfixia y escasez
Bolivia atraviesa una grave crisis desde hace más de un mes, reporta AFP. Si bien las autoridades lograron abrir algunos tramos la aguda escasez de alimentos, medicinas y combustibles persiste. El gobierno del presidente Rodrigo Paz señala al expresidente Evo Morales (2006-2019), de esta crisis, entre tanto el movimiento liderado por el exmandatario exige la renuncia de Paz que lleva unos seis meses en la administración del país.
En las últimas dos semanas, los bloqueos de vías que impiden el transporte terrestre pasaron de más de 100 a unos 50 hasta ayer, según la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
En La Paz, los residentes hacían largas filas de hasta tres cuadras en las afueras de un supermercado estatal por el inicio de la venta de carne de pollo a bajo precio.
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Largas filas y racionalizar
Pero en los mercados privados de la capital política y de la vecina El Alto no parece sentirse ningún efecto: las carnes y vegetales todavía cuestan más del doble del precio habitual.
En los hospitales también escasean las medicinas y en las cercanías de las gasolineras los conductores duermen por días en sus vehículos a la espera de su turno.
“Toda la población es la que está sufriendo. Y el gobierno no toma decisiones. Están esperando que de cansancio, de aburrimiento, se levanten todos los bloqueos” , dice a la AFP Paola Herrera, de 50 años y trabajadora de una empresa de transporte.
Ella lleva cinco horas de pie en la fila por un pollo. Solo se entrega uno por persona.
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Protesta rechaza diálogo
El gobierno anunció que desde ayer los cargamentos de pollo llegarán diariamente por vía aérea de Santa Cruz a La Paz con la ayuda de Estados Unidos, Chile y Argentina, aliados de la administración de Paz, que lleva siete meses en el poder.
Los manifestantes -principalmente obreros, campesinos, mineros, transportistas y maestros- rechazan las propuestas de reformas económicas de Paz y reclaman una salida a la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
La presidencia de Paz puso fin a 20 años de gobiernos socialistas, después de Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
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Los principales sectores movilizados no aceptan los llamados al diálogo del gobierno, que no descarta imponer un estado de excepción que restringiría libertades de reunión y movimiento y permitiría emplear militares en el control de las protestas.
El gobierno denuncia que quienes exigen la dimisión de Paz son “narcoterroristas”, a los que vincula con el exmandatario Morales, prófugo por un caso de presunta trata de una menor que él niega.