La capital se encuentra a unos 70 kilómetros de la zona afectada por el fuego, que devasta parte de las provincias limítrofes de Madrid y Ávila; la temperatura local no rebasará este sábado los 30 grados, previsiblemente y no hay riesgo para la salud en la ciudad, confirmaron a EFE fuentes de los servicios de emergencia.
No obstante, el “deterioro” de la calidad del aire aconseja extremar las precauciones y reducir la actividad al aire libre, sobre todo si se trata de ancianos, niños, embarazadas y enfermos.
Las autoridades recomiendan cerrar puertas y ventanas y toda la ventilación de las viviendas, y evitar permanecer fuera si no es necesario.
También hay que proteger los ojos y la piel, para lo que se recomienda usar manga larga. La mascarilla ha de ser FPP2.
Fuentes de Aeropuertos Españoles indicaron que el tráfico aéreo se desarrolla con normalidad.