"Los judíos deben poder practicar su religión con seguridad", afirmó Carney en un mensaje publicado este lunes, en el que recordó que el incidente ocurrió "en la noche más sagrada del calendario judío".
Carney añadió que el Gobierno canadiense hará "todo lo que esté en su poder" para apoyar a las fuerzas de seguridad y garantizar que el responsable responda ante la justicia.
El incidente se produjo alrededor de las 19:10 hora local del domingo (23:10 GMT) en las inmediaciones de la sinagoga Sons of Jacob, en Belleville, unos 180 kilómetros al este de Toronto.
Según las autoridades canadienses, un agente se encontró con un hombre armado con un rifle y se produjo un intercambio de disparos.
Tanto el policía como el sospechoso recibieron impactos de bala y fueron trasladados a un hospital. El agente permanece en estado crítico pero estable, mientras que el otro hombre se encuentra en estado crítico.
La Policía de Toronto anunció que, aunque no existe por el momento ninguna amenaza conocida contra la ciudad, ha aumentado de forma preventiva la presencia policial en las inmediaciones de sinagogas y otros lugares de culto.