"La decisión está ahora en manos de Estados Unidos", dijo el ministro en un encuentro con la prensa en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, y agregó que si Estados Unidos acepta el plan mañana, el plazo de siete días comenzaría a contar desde entonces.
Araqchí aseguró a las puertas del Consejo de Seguridad que las medida que Washington tiene que aceptar "no son nuevas": "Todas figuran en el memorando de entendimiento".
"La elección depende ahora de Estados Unidos. Irán no acepta la coerción, las amenazas ni la intimidación, e Irán no renunciará a sus derechos soberanos bajo presión", aseveró.
Araqchí explicó que Teherán trasladó a Washington la propuesta a través de Catar, uno de los mediadores del conflicto, y planteó que podrá salir adelante si "la parte estadounidense se toma en serio la posibilidad de llegar a un acuerdo".
El canciller defendió que la República Islámica ha mantenido "abierta la puerta a la diplomacia" y que ha actuado "de buena fe".
Sin embargo, dijo, EE.UU. ha respondido "de mala fe" y "ha recurrido a la agresión militar en lugar de a la diplomacia".
"Estas experiencias han generado una profunda desconfianza respecto a renovar las negociaciones sin garantías creíbles contra la repetición de tales acciones", añadió.
Antes de su comparecencia, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, agradeció a su homólogo chino, Xi Jinping, que se encuentra en un viaje de Estado en Washington, su "apoyo reflexivo y responsable" para volver al Memorando de Entendimiento de Islamabad y para resolver las diferencias a través del diálogo y la diplomacia.
"Irán comparte este enfoque y subraya la importancia de volver a esa comprensión, honrar los compromisos ya acordados y crear las condiciones necesarias para que avancen negociaciones serias, sustantivas y orientadas a resultados", aseguró en un mensaje en X.
Además, medios de EE.UU. ya aseguraron, citando a un funcionario estadounidense, que Washington y Teherán estaban manteniendo conversaciones constructivas.