En una entrevista con el canal estadounidense NBC, el jefe de la diplomacia iraní indicó que su país se "mantiene firme" ante cualquier agresión, "incluso si se llega a una guerra apocalíptica", puntualizando que la falta de confianza con Washington sigue siendo el principal obstáculo para avanzar en las negociaciones y poner fin a la guerra.
La semana pasada, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, Irán planteó una propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días y reanudar las conversaciones nucleares, a cambio de que Estados Unidos levante el bloqueo naval de los puertos iraníes, suspenda las sanciones a su crudo y restablezca el alto el fuego.
Trump rechazó el sábado la propuesta y continúa presionando para que Irán haga concesiones en materia nuclear.
En este sentido, Araqchí insistió hoy en que Teherán quiere "poner fin a esta guerra de agresión" y que "siempre hay esperanza para la diplomacia", aunque "no haya motivos para volver a ella ni para interactuar nuevamente con esta Administración, debido a su comportamiento durante los últimos dos años", después de que Washington atacara territorio iraní en 2025 y 2026 mientras ambas partes mantenían contactos diplomáticos.
"El presidente (de Irán, Masoud) Pezeshkian y yo no vinimos a Nueva York para promover la guerra. Vinimos para forjar la paz", escribió Araqchí en su cuenta de X tras compartir la entrevista en esta red social.
La guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán entra en el octavo mes y se encuentra en un punto muerto, con la intensificación de las sanciones norteamericanas y ataques ocasionales de Teherán contra petroleros en el estrecho de Ormuz.