Eva Marie Saint, ganadora de un óscar a la mejor actriz secundaria en 1955 por 'La ley del silencio', de Elia Kazan, era a sus 102 años la más veterana de este reducido club, del que formaba parte con todos los honores gracias a la magnética espía que enamoraba a Cary Grant en la mítica escena del Monte Rushmore, y que la entroncaba, a rajatabla, con el espíritu de la fría "rubia hitchcockiana".
En esa liga jugaba también Kim Novak, a quien no se recordará, digamos, como una intérprete de intensidad gestual, pero que, sin temor a exagerar, puede presumir a sus 93 años de haber protagonizado en 1958, junto a James Stewart, 'Vértigo', posiblemente la obra cumbre del mago del suspense, y una historia de 'amour fou' que ha encabezado muchas listas de las mejores películas de la historia.
A pesar de que Hitchcock, fallecido en 1980 en Los Ángeles, la sometió a acoso y maltrato de todo tipo durante los dos rodajes en los que participó, la norteamericana Tippi Hedren es una de la decena de actrices que repitió experiencia en los platós con el obsesivo director londinense, en 'Los pájaros' (1963) y en 'Marnie, la ladrona' (1964), junto a Rod Taylor y Sean Connery, respectivamente.
La veterana actriz, de 96 años y madre de la también artista Melanie Griffith, publicó sus memorias en 2016 ('Tippi') en las que narraba el infierno que el director le hizo pasar durante los rodajes, y quien, como no accedió a sus insinuaciones, la amenazó con acabar con su carrera, como así ocurrió, en uno de los episodios más oscuros de la trayectoria del realizador.
Aunque para muchos la protagonista de 'Psicosis' (1960) es, sin duda, (la ya fallecida) Janet Leigh, gracias a la impactante escena de su muerte en la ducha bajo las cuchilladas que le asesta Norman Bates (Anthony Perkins) y que la convirtió en mito intocable del cine (con nominación al oscar incluida), la actriz que llevaba el peso del resto de metraje de esta perturbadora película era Vera Miles.
Miles, de 96 años, a la que Hitchcock había contratado en la década de los cincuenta para hacer de ella una nueva Grace Kelly, la musa que había dejado el cine para convertirse en princesa de Mónaco de la mano de Raniero Grimaldi, ya había trabajado antes con el director en 'Falso culpable' (1956), acompañada de Henry Fonda.
Hitchcock, que reservaba el característico macabro humor inglés para pequeños pasajes de sus filmes (y especialmente para sus programas de televisión), rodó en 1955 una extraña rareza: 'Pero... ¿quién mató a Harry?', una comedia negra protagonizada por una debutante Shirley MacLaine -que ha cumplido ya los 92 años- cuya fisonomía, de pelirroja de rostro juvenil, no encajaba con los estándares de sus heroínas.
Tampoco 'Cortina rasgada' (1966), un thriller de espionaje en medio de la Guerra Fría entre los dos bloques, contó con una rubia glacial como era habitual en la filmografía del realizador.
Universal Pictures quería estrellas populares para la película, y así se lo impuso a Hitchcock, que contó con un Paul Newman en la cumbre de su belleza clásica, y con la ambigua Julie Andrews, una de las estrellas del cine familiar del momento gracias al óscar logrado por 'Mary Poppins' (1964) y el éxito arrollador del musical 'Sonrisas y lagrimas' (1965).
A la británica, que acaba de cumplir 91 años y que en 1966 venía de triunfar con el papel de novicia cantarina con la troupe de los von Trapp, sufrió la venganza de Hitchcock por la imposición del casting por parte del estudio, y que decidió abrir la película con la pareja Andrews-Newman bajo las mantas de una cama en una secuencia de fuerte carga erótica para la época, y muy lejos del registro de la actriz.
Menos famosa, pero aún viva también a sus 101 años, es la francesa Brigitte Auber, que tuvo un pequeño papel junto a Cary Grant y Grace Kelly en 'Atrapa a un ladrón' (1955), mientras que el título de actriz más joven de este 'club de supervivientes' recae, a sus 77 años, en la británica Verónica Cartwright, que era una adolescente de 14 cuando rodó 'Los pájaros', en 1963.