Según Bloomberg, los gestores de fondos elevaron en 10,3 puntos básicos la rentabilidad media que exigen para mantener bonos corporativos chinos de referencia en tan solo dos días hasta este lunes, el endurecimiento más agresivo en tal período desde octubre de 2024.
Además, el caso Huafa provocó también que los bonos del Estado a 30 años sufrieran el viernes su peor caída diaria desde marzo, y llegó a trascender el mercado nacional, ya que los títulos de alto rendimiento chinos denominados en dólares registraron su peor semana en cerca de un año.
El conglomerado es propiedad en un 93,5 % de las autoridades de Zhuhai (sureste), mientras que el resto pertenece a las de la provincia de Cantón, donde se encuadra; a finales de marzo, contaba con activos por 765.000 millones de dólares, y el año pasado obtuvo cerca de la mitad de sus ingresos de negocios de promoción inmobiliaria y servicios urbanos.
No obstante, la división inmobiliaria de Huafa comunicó hace unos días pérdidas netas por 6.440 millones de yuanes (966 millones de dólares, 863 millones de euros) en los primeros tres trimestres.
Así, los operadores de los mercados empezaron a dudar de la protección gubernamental a compañías netamente estatales después de que, la semana pasada, Huafa incumpliera con los pagos de dos productos financieros de sociedades fiduciarias y también solicitase la ampliación de los plazos de sus préstamos a al menos tres bancos.
Esto la convirtió en la mayor empresa con importantes lazos con el maltrecho sector inmobiliario en tratar de aplazar los pagos de su deuda después de que la que llegase a ser mayor promotora del país, China Vanke, hiciese lo propio hace cerca de un año.
En la noche del jueves, la agencia calificadora Fitch puso a Huafa en su lista de vigilancia con perspectivas negativas ante un mayor riesgo de refinanciación por los problemas para cumplir con sus obligaciones financieras, la proximidad de vencimientos de deuda a corto plazo o el deterioro del valor de sus inversiones.
De hecho, el documento aseguraba que la calificación del conglomerado (BBB, el escalón más bajo de las recomendaciones de inversión) en un "respaldo extremadamente probable" por parte del Gobierno, avanzando una posible rebaja en caso de que este no llegue "de forma suficiente".
Según analistas citados por Bloomberg, los bonos de Huafa figuran habitualmente en las carteras de las grandes instituciones financieras chinas, especialmente en el caso de las estatales.
Los títulos 'offshore' (extraterritoriales) cayeron la semana pasada al 54 % de su valor nominal ante la preocupación por un equivalente a unos 62.000 millones de dólares en pasivos con intereses.
No obstante, Yao Yu, fundador de la calificadora local RatingDog, aseguró entonces que Huafa no solo es una promotora inmobiliaria sino que desempeña un "papel crucial" en la economía local, por lo que cree que las autoridades "intervendrán para apoyarla": "Los pronósticos sobre los pagos de los bonos de Huafa no son especialmente pesimistas".