Ya entrada la noche la fila casi llegaba a la avenida San Antonio y la mayoría con cuadros febriles.
“Contamos con tres médicos en urgencias e igual no damos abasto, porque tenemos horas en que llegan en gran número, pero se le atiende a todos”, expresó el director, Carlos Irala.
A nivel país, los servicios de salud se encuentran colapsados y en similares condiciones. Incluso en algunos hospitales se habilitaron carpas para atender exclusivamente cuadros febriles.